“Pues yo tengo un/a amigo/a que es un friki de…” En esa frase se resume cómo nos hemos ido conociendo poco a poco los aquí (y en Twitter) presentes. Una demostración fehaciente de cuánta gente interesante puedes acabar conociendo en la barra de un bar (si escoges el adecuado).
Javimetal
Aprovechó la coyuntura para poner en su currículum eso tan pedante de CEO de Rey Sombra y convenció a todos los que vienen a continuación para colaborar en esta santa casa. Posiblemente se le haya subido el puesto a la cabeza, se crea un coach, y cada vez escriba menos, pero todo se debe al orgullo de ver cómo crece este tinglado y a la adrenalina de escribir furtivamente a pesar de su (equi)vocación frustrada de periodista.
Poliptoton
Internacionalmente reconocido por su absoluta falta de criterio, Poliptoton continúa agarrándose a triquiñuelas legales para evitar su merecida deportación de la blogosfera. Así consigue permanecer impune un individuo capaz de verse todas las temporadas de The Wire y de Menudo es mi padre, de entrar en un concierto de Motörhead escuchando a Britney Spears y de defender con la misma vehemencia Hiroshima, Mon Amour y No, hija, no. A día de hoy, continúa beneficiándose de la inmunidad diplomática que le ofrece su colaboración en ReySombra.
Dr. Chou

Ejerció la cláusula 1006 para huír de nuestra página amiga, donde era uno de sus redactores más incompetentes. Vino con la promesa de que éramos un equipo joven, pero con ganas de crecer, y de que detrás de nuestra organización había un jeque árabe que pagaba muy bien. Ahora que se ha dado cuenta de que todo es una sarta de mentiras, cuando menos hemos ganado el tiempo suficiente para que ya no lo quiera nadie en ningún lado, así que se conforma con darle brío a nuestra sección musical. No es un tipo con demasiado criterio, pero es el que tenemos. Admira también el cine, el teatro (dicen las malas lenguas que en 5º de carrera consideró la idea de prepararse un macuto y emigrar a la capital, en la búsqueda de un futuro en la interpretación), y ponerse gafas de pasta sin cristales.
Nats
Diseñadora gráfica desde su más tierna juventud, esta aplicada discípula de Ramiro Agujis ha provocado algún que otro delirio colectivo con sus estrategias publicitarias poco ortodoxas y sus campañas de guerrilla. Entre sus hazañas más sonadas está la de sacar a flote, con un ordenador antediluviano y sin banda ancha, la revista de arte más leída en San Francisco, en la cual descubrió nuevos e insólitos talentos del diseño, la ilustración y la fotografía con los que se dedicó a copar el globo terráqueo. Durante un proceso de hibernación, en el que se aventuró a realizar arriesgados y confusos experimentos musicales, fue reclutada para ReySombra. Allí la definieron como una artista en estilo puro con una combinación de gustos letal. Esta descripción le convenció tanto que casi se convierte en su eslogan. Nats es muy viral. No la encontrarás en un diccionario.
Mérope

Eterna soñadora. Buscadora de universos paralelos en papel. Coleccionista de colores, palabras y emociones. Fanática de tirar de los hilos. Se rumorea que un día de tanto tirar, descosió el telón por completo, vio lo que había detrás, no le gustó y decidió escribir su propio guión. En su intento por buscar inspiración se encontró con unos locos que le hablaron de una vacante en la redacción de ReySombra donde le ofrecieron plena libertad de cátedra. Ahora se dedica a leer libros con tranquilidad mientras señala con el dedo a los becarios y les manda hacer fotocopias.
Doctor Freak
Hombre capaz de camuflarse en cualquier ambiente y pasar desapercibido… hasta que empieza a hablar. Sus niveles de frikismo son incontrolables desde que, hace unos años, un friki radiactivo le mordió, transfiriéndole todos sus conocimientos. Desde entonces, tiene la necesidad imperiosa de invitar a todo el que conoce a un café y pasarse horas hablándole sobre series, películas, teorías de la conspiración… y cómics, muchos cómics. Acérrimo defensor de la idea de que Goyo Jiménez debería presentarse a presidente del Gobierno, envía subliminalmente mensajes a través de sus entradas en ReySombra, donde acabó por una serie de acontecimientos espacio-temporales que le trajeron a este universo, donde al primer hombre al que se encontró fue a Javimetal, que volvía de un concierto de Pitingo. Interesado por esa curiosa afición, decidió acompañarlo en su búsqueda del Transfusionador del continuo… y de su coche.
Gabihey
Crece entre vinilos de Led Zeppelin y discos de las Spice Girls (en directo), con 16 años descubre que Marilyn Manson es un hombre y que Kurt Cobain se lavaba los dientes con manzana golden. Tal relevación la llevó a buscar nuevas experiencias y decidió hacerse poeta. Sin embargo, en su llegada a la Universidad tuvo el placer de conocer a varios integrantes de Rey Sombra y decidió quemar cualquier indicio de inspiración (grabaciones de VHS de Dawson crece, entre otros). Uno de tantos días sumida entre apuntes infumables, un alma caritativa le facilitó la discografía completa de Radiohead en mp3. Desde entonces, sueña con tener un ojo tuerto para poder compaginar sus múltiples aficiones con su nueva faceta de redactora Rey Sombra.
Rupimaru
Este joven talento se ha colado en Rey Sombra casi sin darse cuenta a base de colaboraciones esporádicas. Con ellas evita de manera elegante la frustración con un profundo trabajo de reflexión e imagen y dicen que, cuando escribe, se obsesiona, entonces lo deja, luego recapacita y vuelve a obsesionarse porque sabe que, y ha hecho bandera de ello, “escribe en Rey Sombra porque le hace sentirse bien”. No conoce a Javimetal, pero cree que lo ama. Tampoco conoce a Poliptoton, pero cree que tienen un gusto similar. Por supuesto tampoco conoce a Dr. Chou, pero éste le ríe las gracias. Aún no conoce a Nats, pero es cuestión de tiempo. Además, hace poco ha descubierto que no sabe muy bien qué decir cuando tiene que hablar de sí mismo, sin embargo se esfuerza mucho y su color favorito es el rojo.
Sr. Eko
Nunca me he callado lo que pienso y por ser tan bocazas la sociedad me ha desterrado, así que ahora soy un loco ermitaño, pero gracias a ReySombra he encontrado un lugar desde donde gritarle al mundo impunemente. Ya pocas veces salgo de mi tenebrosa cueva, pero siempre que escucho algún ruido en la noche no dudo en asomarme a ver que es lo que ocurre fuera y frecuentemente acabo inmerso en multitudes enloquecidas entre las que paso desapercibido gracias a mi descuidado aspecto. Con el tiempo me he acostumbrado al ruido, es más, me gusta el ruido y hasta lo escucho en mi cueva, así que si a ti tambien te gusta el ruído te animo a unirte a mi en la oscuridad.
MssManderley
Economista de corte Keynesiano que de pequeña “tenía miedo” a las matemáticas (acabó dando clases de ellas) y orientó su camino al “fascinante” (irónico) mundo tributario. Alma de cinéfila, aunque lo que realmente le pierde es el teatro (La vida es sueño de Calderón de la Barca define bastante bien su personalidad e ideas filosóficas). Con tres años le rogó a su madre que la apuntara a clases, pero no la aceptaron por ser demasiado pequeña. Defiende el lema “ver, oír y callar” pero no puede, es tremendamente visceral. Dicen que como abogada penalista no tendría precio porque asedia a tantas preguntas que es difícil contestar no incurriendo en contradicciones. Uno de sus sueños es vivir en una isla del índico para salir en “Españoles en el mundo”. Por el momento, dejará de soñar y seguirá desempolvando en las filmotecas pequeñas joyas para los reysombristas. Al final del camino… Manderley.
Knhas
Nací en Carral, Coruña está cerca de Carral. Pasé mi infancia en el medio de bollos de pan hasta tal punto que me creí uno de ellos. Superé esa situación entre páginas de Betrand Rusell, Rouseau y Marx. Me enfadé con los Marxistas porque no entendían sus palabras. Ahora vivo entre la desidia y el cabreo, según suene el despertador. Mientras tanto he llenado mi tiempo disfrutando de los placeres que me da este mundo, pasear por el Sarela, limpiar el plato con el pan, comer con las manos y beber de las botellas.
Noventaytres
En la primera ecografía dijeron que iba a ser niña. Después lloró todo lo que se le antojó, porque no le gustaban las judías, y tampoco su nombre. A las judías no hubo nada que hacerles. Pero su nombre decidió cambiarlo por el de un país asiático, que años después una quinceañera argentina le robó. Así que se decidió por un número y se agarró tan fuerte a él que espera que no se lo roben nunca. En los 90 quería ser chica Almodóvar, pero la verdadera vocación llegó después, cuando quiso ser periodista. Ahora que lo consiguió, decidió adaptarse al siglo XXI y prefiere eso de comunicadora.
Mareto
Podría ser que se tratase más de afán de provocación que de vocación, o quizás un síndrome de Diógenes incipiente, pero el caso es que cuando a Mareto le preguntaban que quería ser de mayor, la respuesta era invariablemente la misma, “basurero”. Pero no pudo ser. Libros, canciones y otras cosas que no viene al caso citar, se cruzaron en su camino. Desde entonces, ha dedicado su vida al reciclaje de entre todo lo que acumula, de experiencias estéticas comparables a Camilón, comilón o Hey Mr. Waiter. En cuanto al motivo de su presencia por estos lares blogueriles, éste es un misterio para todos los implicados. Lo único innegable es que cuando ReySombra se despertó, Mareto todavía estaba aquí. Y no parece tener ni casa ni oído para las indirectas.


