A estas alturas la noticia ya la sabréis todos: R.E.M. (venga, vamos a decirlo: “la banda de Athens, Georgia”) se han separado después de 31 años de carrera. Gusten más o menos, se consideren más o menos defendibles sus últimos discos, lo que es indiscutible es que son historia de la música, así que desde ReySombra no podemos resistirles a rendirles nuestro pequeño y muy humilde tributo. Y después de darle muchas vueltas, nos hemos ido a lo más sencillo, porque ¿qué mejor manera de homenajear a una banda llena de grandes canciones que escogiendo nuestras canciones favoritas de entre su infinito repertorio? Intentando escapar de las más evidentes (siguen siendo temazos, pero lo son tanto que no hace falta ni recomendarlas), aquí están nuestras debilidades… Ah, y a vosotros, Michael, Peter, Mike (y por supuesto Bill), gracias por todo.
Sr. Eko – “Imitation of Life”
Cuándo les conocí no era más que un chiquillo que escuchaba toda clase de música, de clásica a rock duro pasando por pop de radiofórmula, pero recuerdo perfectamente el día en que mi primo me mandó coger de su estantería un cassette con un peculiar nombre escrito a bolígrafo: R.E.M. Aquella tarde de fin de semana escuché por primera vez “Imitation of life” y, pese a que a estas alturas de mi vida mis gustos se han endurecido notablemente, hoy en día aún sigue pareciéndome un buen tema con un gran mensaje, una crítica a esta sociedad de apariencias e hipocresía y un empujón de ánimo para escapar al que está atrapado en la pútrida red de las drogas. Como ya he dicho antes (y por estos lares lo demuestro más o menos habitualmente) desde hace años no soy de los que escucha música como la que hacen hacían R.E.M. pero aún así de cuando en cuando se cuelan en mi reproductor y ponen un toque distinto dentro de mis “ruidos” favoritos y de ahí mi reconocimiento hacia ellos, porque eso tiene su mérito.
Dr. Chou – “E-Bow The Letter”
No os mentiré. Echaré de menos a R.E.M muypoquitocasinada, ya que lo que me ha gustado su último disco es algo así como lo que me han gustado sus discos desde hace quince años. Agradezco pues que, aunque su creatividad hace ya mucho que ha quedado atrás, den un paso honesto al frente y se reconozcan ante sus fans como proyecto estéril para un futuro. Ojalá los Rolling Stones o U2 de turno tomasen buena nota de la admirable decisión de Stipe and co. Fue allá por 1996 cuando, a mi juicio, firmaron su último disco sobresaliente. Escuché una canción en la radio que ni sabía que era suya. Me fascinó desde la primera escucha, terriblemente cruel y oscura. Desgarradora en la voz colaboradora de una tal Patti Smith, que empezaba en ello, y que después acababa de formar una obra maestra con la entrada de Stipe (hasta el mítico Thom Yorke, admirador de la banda, llegó a interpretarla con ellos en directo). Fue uno de sus singles más atractivos, aunque menos luminosos. Hablo, claro, de “E-bow the Letter”
Poliptoton – “Finest Worksong”
Tuve mala suerte, pero estas cosas pasan: sólo vi a R.E.M. una vez en directo y fue en la gira del puto Around the Sun (2004), el único (repito: el único, pero esto es para discutir otro día) mal disco de una banda coherente como pocas. Por aquel entonces solían abrir sus conciertos con esta canción y aquel día también lo hicieron. Y… joder, señora, decir subidón es poco decir: aquello no fue romper el hielo, sino hacerlo pedazos a lo bestia. A lo mejor en realidad el Palau Sant Jordi no se vino abajo, pero a mí me pareció que sí. En fin, que sólo por eso ya habría podido escogerla, pero además la utilizo como representante de Document (1987), su último trabajo para IRS antes de dar el salto a Warner, que es, sin contar Automatic for the People (1992), su cumbre de madurez, etcétera, etcétera, el que me parece su trabajo más compacto, más equilibrado y que mejor funciona como obra completa, más que como acumulación de hits. Yo sí los echaré de menos. Mucho.
Gabihey – “Drive”
Efectivamente, como dice el señor Poliptoton, Automatic for the people es sin duda el mejor trabajo de este grupo gigante de melodías, pero sobre todo de letras cautivadoras. De ahí sale directita el primer single y el primer corte del álbum, sin duda el que, siempre más me ha sobrecogido, cautivado e inquietado. ¡No todo va a ser “Man on the moon” o “Shiny happy people”!. En teoría, esta canción es un homenaje a esta otra de David Essex, “Rock On” y la verdad, además de ese calcadito “Hey kids, rock n roll” la melodía se parece muy, pero que muy mucho (y sin caer en colplayismos). Además, también es una muestra del compromiso político y social que la banda ha tenido a lo largo de su historia, siendo un tema de apoyo al Acta de registro nacional estadounidense de votantes de 1993, el cual (se supone que) permitió un mayor acceso de las clases populares al voto. Yo también echaré de menos a REM, sobre todo aliándose con Patti Smith y con todo bicho viviente para ser uno de los pocos grupos reinvindicativos de su musicalmente insoportable en este sentido, país. Todos conmigo: ¡Menos mal, que nos queda Pearl Jam!
Mareto – “It’s the End of the World As We Know It (And I Feel Fine)”
Esta canción apareció por primera vez en el disco de 1987 Document del cual fue uno de los singles. Su origen radica en 1) Un tema llamado “PSA” (Public Service Anouncement y no como hubiese tenido más gracia, Prostatic Specific Antigen) que después reaparecería en 2003 como “Bad Day” 2) Un sueño de Stipe en el que en el transcurso de una fiesta se veía rodeado por gente con las iniciales L.B. (Lenny Bruce, Leonidas Breznev, Leonard Bernstein, Lester Bangs). Mezclando lo anterior con la inspiración del inmenso “Subterranean Homesick Blues” de Dylan ese fue el resultado: Temazo. Lo que realmente llama la atención es su estribillo de “buenrollismo” aunque todo se dirija al carallo, todavía vigente, quizás incluso más ahora que en el momento en que fue compuesta, y que es aplicable a tantas cosas. Sin ir más lejos, los talifanes de R.E.M entre los que no me cuento, podrían soltarlo respecto a la separación de la banda. Esto no basta para justificar esta canción como la mejor de R.E.M, pero cuando salieron en Los Simpson, ¿Cuál tocaban? ¿Y cuál cantaba el lado no paralizado de Peter Griffin? En efecto. Nada más que añadir.
Javimetal – “Fall On Me”
Que sí, que han sido versátiles, imaginativos, inteligentes compositores y reputados intérpretes, pero obviando hits que con los que alcanzaron su universalidad, destacar una única canción por la que recordar un grupo es más sencillo si en ella emplean todos esos elementos que diferencian al grupo de los demás de su escena y, por encima de eso, los distingue, los eleva en la comparación. En ese sentido, no se me ocurre mejor tema en su discografía que aúne todas sus virtudes en menos de 3 minutos. Desde esas maravillosas acústicas con sus deliciosos punteos, la letra misteriosa, la magia en las melodías vocal e instrumental, y la fantástica manera en la que se empastan las voces y coros de Michael Stipe y Mike Mills se adentran en nuestro cerebro, como una conciencia bicéfala de convivencia simbiótica. Luminosos, armónicos, brillantes. Como la trayectoria del grupo, y como el recuerdo que me queda de ellos. Y que el cielo se caiga sobre nosotros.