Cuando me acerqué al disco de Elbow, lo hice con unas ganas enormes de darle una buena nota. Premeditadamente. Aunque sólo fuera por reconocerles lo que tanto les ha costado ganarse en España. Respeto y admiración. Estoy convencido de que nos encontramos ante una de las más grandes bandas que ha dado la Gran Bretaña en la última década, hayan tenido aquí la repercusión merecida o no (memorable el pasotismo absoluto con el que el público de aquel segundo SantiRock los recibió hace años).
El problema es que Build a Rocket Boys! no es un disco sobresaliente, a regañadientes notable. Entonces llenarlo de alabanzas se hace difícil, aunque hubiese sido posible si me pusiera en traje de poli bueno. Y es que uno no debe confundir el cierto pesimismo de la primera vez con que Build a Rocket Boys! no tenga mucho que rascar.
De nuevo, como la semana pasada nos ocurría con Nudozurdo, volvemos a afrontar un disco largo, que sobrepasa los cincuenta minutos, y que comienza de forma difícil. The birds se estira más allá de los ocho minutazos, poniendo a prueba los oídos de todo fan (aunque si realmente es fan, no sorprenderá especialmente ver a la banda afrontar un desafío así). Sale victoriosa, aunque sólo sea por ese arañazo final de los últimos tres minutos, de intensidad realmente valiosa. Igualmente emocionante acaba siendo Lippy kids, con esas voces cual coro celestial de fondo, presididas por un Guy Garvey cuya voz suena más estremecedora que nunca.
Claro que si empecé la crítica con cierto pesimismo, y ahora no paro de dorarles la píldora, entenderíais que algo falla. Lo que falla es el cierto regusto a intrascendencia que deja el disco una vez acaba. Te has encontrado con varias canciones que se te tatuarán en la mente, que querrás escuchar una y otra vez, pero con otras de las que te resulta terriblemente difícil enamorarte. Y la chica que te marea demasiado acaba por aburrirte. With love es uno de esos ejemplos, y Neat little rows (primer single del disco) amenaza con no irle a la zaga, aunque remonta el vuelo por momentos…
The night will always win vuelve a retorcerte el corazón. Rozando el cante a capella, llegamos a uno de esos momentos mágicos que todo disco de Elbow acaba teniendo. El cuerpo puede pedirnos cierta explosión, que el tema no encuentra. Claro que si acabase por llegar podríamos referirnos a ella de forma más vacía. High ideals juega con momentos instrumentales que rozan lo clásico, pero también se te escurre entre las manos dejando cierta sensación de indiferencia.
Open arms, por fin, transcurrido ya tanto tiempo, se suelta la melena. Es un grito a la libertad, después de tanta paciencia oriental. Corre por un campo repleto del verde más puro, haciéndote sentir su viento en tu cara. Vamos, que vale un disco entero… de non ser porque a un disco de Elbow siempre le vas a pedir más que a los demás. Dear friends cierra este (al fin y al cabo) buen disco con un toque de ternura constante en su hilo conductor. De nuevo un cuño lacrado que cierra el sobre con marca señorial.
Y sí, así visto, parece que el Buy a Rocket Boys! es un mejor disco de lo que a uno le da la sensación cuando lo escucha por primera vez, pero las primeras veces también cuentan… ¿o es que a las chicas guapas e inteligentes ya no les sabemos perdonar que tengan una falta de ortografía?
Puntuación ReySombra: 6’75/10
Ficha ReySombra
Recomendado para: Amantes del buen pop británico (insisto, del bueno). Cierto aire a gente como Doves…
Lo mejor: Las canciones cuyos vídeos he adjuntado, junto con The night will always win y Dear Friends.
Lo peor: Que no es un viejo disco de Low.
El dato: A nadie se le escapa que a día de hoy, en las islas son considerados un grupo grande (ahora sí, pero estuvieron a puntito de abandonar hace tres años, hasta que un Mercury Price los sacó del pozo). El disco ha contado con más de cien colaboradores, entre instrumentistas, coros y demás.
Para saber más:
Si os apetece escuchar el disco, podéis hacerlo aquí
Su página web, tan bonitica ella.

16 marzo, 2011at 13:04(#)
50 minutos disco largo? los cds vírgenes vienen para 80 minutos, será por algo…
disco pasable, no es sobresaliente, pero no es nada desagradable. un seis y pìco está bien.
16 marzo, 2011at 16:57(#)
Aunque no se debe opinar tras una primera escucha, la palabra que mejor define al disco es ABURRIDO. Terriblemente plano, anémico. Destacan, sobre todo, ‘Dear friends’, y luego 2 ó 3 temas más (el single, High ideals y alguna otra), pero le falta tensión, ambición, y concisión. Se han dejado llevar.
16 marzo, 2011at 17:39(#)
@Telemaco.- É certo que non me expresei ben (remitía á crítica de Nudozurdo, onde si o matizo mellor). Non creo que un disco de 50 minutos sexa longo. Matizaba entón, que un disco de 50 minutos é considerablemente máis longo do que últimamente estamos tratando, só iso. Varios dos meus discos favoritos duran máis dese minutaxe. En todo caso, ben sabes a miña teoría nisto: prefiro calidade que cantidade, ou doutro xeito, prefiro un disco con cancións sobresalientes de 30 minutos, que un con cancións notables de 30 minutos, e outros 30 minutos de cancións prescindibles.
@Javi.- Non son tan rotundo coma tí, pero é certo que tamén foi a miña opinión cando escoitei o disco por primeira vez. Agora non diría que aburre, pero si manteño a opinión de que decepciona. En todo caso, hai cancións o suficientemente grandes como para consideralo, cando menos, agradable (aínda que non se poidan utilizar calificativos moito máis agasalladores). Non me convence High ideals…
16 marzo, 2011at 17:41(#)
Fe de Erratas:
1.- Onde menciono, no último párrafo da crítica, o nome do disco, evidentemente non se chama “Buy…” senon “Build…”.
2.- En “Lo peor”, onde digo Low, quero dicir, obviamente, Elbow…
Non teño perdón…
16 marzo, 2011at 18:39(#)
Sí, en la segunda escucha mejora, y sí, puede que se acerque al 7, pero vamos, que inferior al predecesor, y algo decepcionante porque parece que se han acomodado. Disfrutable sí, pero también a medio camino entre lo prescindible y lo olvidable a medio plazo, cuando una vez pasada la novedad y nos queramos poner un disco suyo será otro distinto…
16 marzo, 2011at 18:59(#)
De momento, apúntenme en la cola de “aburrido”. La segunda escucha, para otro día.