Animal Kingdom, como tantas otras películas presentes en el cartel de Cineuropa, venía con un premio en un festival importante bajo el brazo (Mejor Película en Sundance). En este caso, la apuesta no nos salió rana.
A estas alturas uno ya sabe que casi nunca escoge realmente su vida. Varias han sido las películas este año en la que la casualidad, afortunada o desgraciada, iba modulando los destinos de los protagonistas. En este caso, Joshua sufre el fallecimiento de su madre, de sobredosis, por lo que se queda huérfano (nada sabemos de su progenitor), y se ve obligado a trasladarse a Melbourne, donde vive su abuela (sorprendentemente entera tras el fallecimiento de su hija, como si le diese igual) y sus tres tíos.
Allí uno puede intentar evadirse, seguir con su vida tranquila (todo lo tranquila que hasta entonces podía haber sido) alejado de malos rollos. Pero lo más lógico es que acabe mimetizándose con el ambiente. Y el ambiente está poblado de trapicheos, crímenes de menor o mayor calado, redadas, investigaciones policiales… vamos, lo ideal para tomarte la vida con calma y afrontar el luto.
Todo es creíble en Animal Kingdom, y es que el reparto, al completo, desde una fría abuela interpretada por Jacki Weaver, al astuto Guy Pearce, o el manipulador de marionetas, Ben Mendelshon rallan la perfección. La hora y tres cuartos largos que dura el metraje van a un gran ritmo, constantemente están pasando cosas, y siempre pasan por algún motivo, son importantes en la historia. En una historia que se va complicando paulatinamente.
Joshua acaba haciéndose un hueco entre los crímenes que le rodean. En el fondo, tiene una vida agradable: gente que (por fin) le proteja, una abuela cariñosa, una novia guapa y encantadora, con una familia que hasta te deja pasar con ella la noche en su casa. En fin, que, aunque parezca contradictorio, la muerte de la madre parece haber sido una grandísima noticia para “J“. Claro que, como esperábais (qué listos que me sois) todo esto tenía que tener un punto de inflexión.
Ese punto aparece con la entrada en escena de Guy Pearce, que empieza a meter las narices para intentar destapar los escándalos familiares. Entonces los giros se suceden, te desorientan, aparecen como única forma válida de dar continuación a la trama, y sellando la película con un final brillante.
Puntuación ReySombra: 7’5/10
La ficha de ReySombra:
Recomendada para: Si ya habéis visto Neds (y os ha gustado), el hilo conductor de Animal Kingdom puede ser similar. Historia de chicos malos que te hacen dudar si es mejor continuar con sus fechorías o volver a portarse bien.
Lo mejor: El reparto
Lo peor: Hay un momento (minúsculo) a media película en que miras el reloj, pensando en que quizás se haga larga, pero sólo es un paso atrás para coger impulso.
El dato: Lo dicho, ganadora en Sundance 2010. No podía empezar mejor David Michôd su carrera cinematográfica (sí, es un director novel)
Para saber más:
- Como siempre, intentamos dejaros una entrevista con el director. Aquí la tenéis.
- También podéis echarle un vistalo a la web de la peli.

16 diciembre, 2010at 18:00(#)
Muchas ganas de verla, al menos en los círculos culturetas talibanes está haciendo mucho ruido. Se estrena en enero, pero a lo mejor cae antes…
1 enero, 2011at 21:45(#)
Brutal, enorme, tremenda. Eastwoodiana a tope. Estoy a 1 de enero y ya tengo una de mis prefes del año. Esto empieza bien…
2 enero, 2011at 23:31(#)
… alégrome de que lle gustase, mestre. Un sempre ten certo reparo en recomendar unha peli, e que logo ao xefe supremo do cinema reysombril non lle guste…
15 enero, 2011at 12:12(#)
[...] son literalmente impredecibles. Pisando sobre seguro os recordamos que hoy se estrena la magnífica Animal Kingdom, ya convertida en una de las niñas bonitas de este blog para 2011., y que la semana que viene [...]