Sinceramente creo que Andy es el chaval con más imaginación que ha habido nunca. De las tres películas que forman la saga de Toy Story una de las partes que más me gustaba era cuando Andy se montaba esas películas en su cabeza cuando jugaba con Woody y los demás.
Hace nada más y nada menos que 11 años que Pixar lanzó la primera película de la saga y este verano la ha cerrado con la película de animación más taquillera de todos los tiempos (superando a Shrek2, que hasta ahora ostentaba este título).
La primera vez que vi Toy Story, yo era Andy, ahora que las he vuelto a ver, era Woody. Es increíble como la misma película, pero vista con once años más a la espalda, puede cambiar tanto. Hoy no se nos escapa ningún guiño, de los que está llena la saga, como a Star Wars o Misión Imposible entre muchos otros, pero lo mejor es que es capaz de hacernos volver a cuando éramos niños como si nada.
En la primera película, aprendemos que no tenemos que tener miedo de lo nuevo, de aquello que entra en nuestro mundo que teníamos tan bien montado nuestro alrededor.
En la segunda parte, vemos que al final lo realmente importante son las cosas sencillas como los amigos y no la fama o el reconocimiento.
Y por fin, la tercera parte, que trasmite mucho más que sus predecesoras ese sentimiento de amistad, de familia y sobre todo de lealtad. Como dice la banda sonora “hay un amigo en mí”; eso es lo que Woody, más que ninguno, representa, pase lo que pase siempre estará para Andy, aún al final. Además no podemos olvidar que en la bota de Woody pone con rotulador permanente Andy.
Después de ver las películas, te dan ganas de recuperar todos tus juguetes y montarte tu propia película en tu habitación, así que ve a por tus juguetes (no tengas vergüenza) y sácales una foto, porque con ella puedes ganar un pack exclusivo de Disney-Pixar y Toy Story, que Cuatro sortea mediante un concurso en su web.
Y nunca olvides que si crees en ti mismo, podrás llegar “¡hasta el infinito y más allá!”
PD: los que hayáis visto la tercera película lo entenderéis.


21 septiembre, 2010at 16:09(#)
Sen dúbida, unha das mellores sagas de debuxos animados da historia…