La 1ª parte era ésta. Si no la has leído, hazlo y continúa aquí…
Lo primero que llamaba la atención del 121 era la portada. En ella, se veía a Spider-man mirando un montón de fotos de sus seres queridos mientras decía: “¡mi sentido arácnido nunca se equivoca! ¡Alguien muy cercano a mí va a morir! ¡Alguien que no puedo salvar!”. No había un título para la historia, sólo ese aviso. Abríamos así el comic y empezábamos a leer…
Hay que aclarar una cosa para los no aficionados: Peter Parker, ahí donde lo veis, bastante pardillito, no salió sólo con Mary Jane, sino que tuvo bastantes novias. Por aquella época, estaba saliendo con Gwen Stacy, una belleza rubia hija del jefe de policía George Stacy (muerto en The Amazing Spider-man 90). Todo parecía que esta era la chica de su vida, con la que se casaría y tendría spidermancillos (si es que algún día le contaba su secreto). Pero hubo un elemento sorpresa: Norman Osborn, con una memoria más mala que el tío de Memento, recordó por enésima vez que era el Duende Verde, y más aún, la identidad secreta de su archienemigo. Así que decidió lo siguiente: secuestrar a la novia del bueno de la peli y llevarla a lo alto de un puente (curiosamente, dicen que es el de Geroge Washington pero dibujan el de Brooklyn), hasta que apareciese el héroe para tener con él una batalla final.
Sin embargo no fue así. Spidey llega al lugar, pero Gwen está inconsciente. El Duende Verde aparece, la empuja y cae al vacío. Rápidamente, Spidey llega al puente y lanza una telaraña. Consigue coger a su chica por la pierna antes de que llegue al agua. Y, al fin, cuando va a despertarla después de tal noble acto…
… ella está muerta.
Las palabras de Peter no podían ser más adecuadas: “Eh, nena, ¡qué pasa? ¿No lo entiendes? Te he salvado, no puedes estar…”. Pero lo está (por ello el título de la historia va al final del comic, La noche que murió Gwen Stacy, para mantener la sorpresa), y las palabras de nuestro héroe no son sólo para su amor, sino que también es lo que piensan los lectores. No puede estar muerta, porque las reglas no lo permiten. Me explico: en este mundillo, como en todos, existen una serie de reglas. Por ejemplo, que el superhéroe no puede morir (si lo hace, luego se dice que era un clon, se retrocede en el tiempo o algo así). Una de esas reglas es que la novia del bueno no puede morir. ¿O es que alguna vez escuchasteis que moría Lois Lane? (ojo, he dicho “si lo escuchasteis”, no “si lo desesasteis)”. Era algo básico, uno de esos elementos que daban una cierta “seguridad”. Y esa seguridad se perdió con la muerte de Gwen. A partir de ese momento, la veda estaba abierta, y cualquiera podía ser el siguiente.
En cierto modo, esto supuso una especie de “fin de la inocencia”, una toma de conciencia de que las historias que se cuentan en viñetas ya no estaban destinadas a los niños, sino que el público había crecido y ahora el comprador era un adolescente e, incluso, un joven adulto que buscaba guiones maduros (de hecho, es tal la radicalidad de esta historia que hay quien dice que la onomatopeya Snap! que se ve en la caída de Gwen significa que fue Peter quien la mató al romperle el cuello cuando la frenó en seco con la telaraña). Y, en cierta manera, no deja de reflejar la situación socioeconómica del momento: crisis del petróleo, Guerra de Vietnam… el mundo va muy deprisa, y hay que crecer rápido.
Pero no hay que olvidar una cosa: el héroe puede tener dudas, pero al final siempre es el héroe. Y aunque en The Amazing Spider-man 122 Peter está desquiciado y a punto de matar a Norman Osborn, recuerda que él no es ningún asesino y le perdona la vida, aunque un accidente (¿o justicia divina?) hace que su aerodeslizador empale al villano contra una pared. Eso sí, no sin que vea toda la escena Harry Osborn… el futuro Duende Verde.
Algunos autores consideran esta trilogía como el final de llamada Edad de Plata de los comics, iniciada con el comics de DC Flash de dos mundos. Se abría ahora una nueva etapa, donde los guionistas tuvieron más libertad para hacer no sólo historias más serias, sino para hacer personajes más oscuros e incluso crítica social o política. En cierto modo, sin este comic no habría sido posible el Daredevil o Batman de Frank Miller, o las críticas V de Vendetta y Watchmen de Alan Moore. Es más, si cogemos ahora un número actual de The Amazing Spider-man veremos que aún se recuerda la muerte de Gwen como una de las cosas más trágicas en la vida de Peter. Y es totalmente lógico. Algo así no se olvida nunca.
Para terminar, quiero citar las palabras de Gerry Conway, escritor de la historia, junto con el dibujante Gil Kane (el cual, al parecer, aún se siente culpable por la decisión tomada):
“Matas a un personaje de la importancia de Gwen y esperas a ver la reacción. Años después, la gente todavía habla de aquella historia.(…) Lo admito, tengo sangre de Gwen Stacy en mis manos, y estoy satisfecho de ello“.
Nuff said!!!




3 agosto, 2010at 13:53(#)
Wow! La verdad, es que estamos tan acostumbrados a las historias trágicas que no recordamos que hubo un momento en que éstas no estaban permitidas… que lo que había que vender era el mundo perfecto que vendían los de arriba. Así que el pequeño spidey es un rebelde eh?
Saber que el mundo del cómic y Spiderman en particular, como fruto de su tiempo, contribuyó a ese “wake up, Neo” le dota de cierto lirismo extraño.
Es una pena que hoy por hoy… a nadie se le ocurra como despertarnos de verdad… aunque ¡quien sabe Dr. Freak! igual un día de éstos nos sorprende con algo así en este mundillo!
3 agosto, 2010at 21:35(#)
Brillante.
Y si, yo soy de esas que creen que fue el propio “Spidey” quien le partió el cuello. Igual fue el karma para regular la entropía del universo: muere uno malo, muere uno bueno y todo arreglado, empate.
4 agosto, 2010at 0:00(#)
Gabihey: supongo que en comics de años anteriores hubo “pequeños avisos” de ese cambio de mentalidad (por ejemplo , la Cosa fue de los primeros superhéroes en rexhazar sus poderes porque lo convirtieron en un monstruo), pero creo que en el AS 121 fue el golpe definitivo, la llamada de atención en plan “ey, ¿pero es que no os habéis dado cuenta?”. Y bueno, no creo que sorprenda con nada por este mundillo, aunque tengo un conocido que de vez en cuando escribe algún guión, a lo mejor lo conoces…
Y Mérope, yo también creo que fue Spidey quien la mató. No sé por que, pero si te paras a pensar en el personaje, en su historia y bagaje existencial (pero qué cursi puedo llegar a ser), todo encaja mejor si se considera que la mató él. Echarle la culpa al Duende Verde sería como eludir la responsabilidad de los actos y, en cierta medida, “deshumaniza” al personaje. ¿Qué opinas?
4 agosto, 2010at 10:13(#)
Y siendo él el que causó su muerte, significaría seguir por la senda de “buenvenidos al mundo real, los golpes causan daño”. Si culpase al Duende sería cobarde por su parte, aunque si veo lógico que lo odie por haberlo puesto en esa situación, pero no por asesinar a Gwen.
4 agosto, 2010at 18:43(#)
Seguramente lo odie por las dos cosas: él fue el que raptó a Gwen y la llevó al puente, y al mismo tiempo le recuerda su error y, de esa forma, el dolor vuelve a surgir…
11 agosto, 2010at 10:20(#)
chicos, creo q el señor Osborn se merece todos y cada uno de los sentimientos de odio q genera. Q Spidey se cupe de lo de Gwen es como q un borracho se estrelle contra ti y tu te sientas culpable pq en tu coche iba tu chica.
Por suerte Gwen es de lo personajes a los q no se les ha ocurrido resucitar todavía y así da mucho juego. Osborn por su parte ha tenido su minuto de gloria con el Reinado Oscuro, una etapa muy recomendable, fiel reflejo de la filosofía más “realista” de marvel, los malos son los q mandan.
Por cierto, muy recomendable un dialogo entre Lobezno y Spiderman en esa etapa. Logan le dice a Peter q cuando vuelva a tener la oportunidad mate a Osborn, pero q tenga paciencia, “él último supervillano no tenía armadura y tardamos ocho años en echarle” saludos a Bush jejeje
11 agosto, 2010at 22:59(#)
Sí señor, ¡muy buen diálogo! La verdad es que después del Mefistazo me quedé bastante desencantado con Marvel. Me alegra ver que aún cosas de calidad.