A priori, el cartel del sábado resultaba algo menos atractivo que el del viernes, pese a lo que el número de asistentes pareció ser bastante similar (también es cierto que, al fin y al cabo, los viernes mucha gente curra).
Sin los problemas que tuve el día previo para acceder al recinto esta vez sí llegué para ver al grupo que abría el cartel. Polock tocó ante una audiencia todavía bastante escasa, y luchando de nuevo contra un sol terrible. Lo hicieron muy bien, nos enseñaron que son capaces de tocar en grandes eventos, y que han coleccionado una cantidad suficiente de hits para que más pronto que tarde los podamos ven en este tipo de festivales a horas más competitivas. Descaro les sobra, ahora les falta algo más de repertorio. Su sonido en directo les dio la razón a quienes por aquí apuntaban a su parecido con Phoenix en el estudio. Esperaremos nuevas noticias para formarnos una opinión más sólida sobre el quinteto valenciano, aunque parece que han llegado a un buen puñado de gente con su primer disco, Getting down from the trees, ya que buena parte del escaso aforo cantaba a voz en grito sus letras, digo yo que no todos serían colegas. Puntuación 7/10
Eladio (que ya no Elodio) y Los Seres Queridos tenían, como era de esperar, un buen puñado de fans convencidos de antemano. A los que no lo estábamos, nos acabaron convenciendo. El concierto mezcló algún tema nuevo, con el grueso que formó su antiguo disco, Esto que tienes delante, de la que hizo sonar Mentiras Arriesgadas, Al Himalaya, No Quiero Perderte, o la celebradísima Espanha a las 8. Derrochó simpatía y naturalidad (lo que tiene tocar en casa) y aportó a la tarde más de lo que algunos esperábamos. Puntuación 7/10
Y llegó él. El concierto más grande del festival. Muchos nos temíamos una actuación algo descafeinada, al estilo de Jeff Tweedy en la víspera, pero Neil Hannon lo dio todo (por dar, hasta nos obsequió con una estupenda versión del Time to Pretend de MGMT). Fantástico al piano, genial a la guitarra (gracias por esa A Lady of A Certain Age), incluso sometió a referendum popular con cuál de los instrumentos queríamos que siguiese el recital. Ganó el piano, donde recordó clasicazos como Everybody Knows that I love you, o National Express, con temas de su último disco, I Like o At the Indie Disco. Enfundado en su eterno traje negro y su bombín, se dirigió al público en numerosas ocasiones, creando lo que fue, sin duda, el concierto más mágico de ambos días. Se despidió con una frase que lo mismo puede ser un cliché, o algo en lo que pensar: “Volveremos pronto”… ¿acaso The Divine Comedy será uno de esos grupos encargados de acompañar a Muse o Arcada Fire? Visto lo visto, ojalá. Puntuación 9/10.
Tras el subidón, y mientras el implacable sol comenzaba a decirnos adiós, venía la ocasión de ver cómo se las apañaban en directo el trío de mozalbetes californianos (cómo duele que alguien a quien debes llevar 10 años haga esas cosas) The Morning Benders, y si las expectativas levantadas con el gran Big Echo (discazo) se plasmaban en el directo. Lo cierto es que me parecieron algo descafeinados, brillantes sólo por momentos, y con problemas similares a los que en la víspera tuvieron The XX: Si tienes un disco magnífico, pero pelín parado, en el directo (sobre todo en el festival) tendrás que plantearte cómo conseguir hacerlo más crudo, apretarle los tornillos para enervar al personal. Aún así, sonó fantástico Excuses y, sobre todo Stitches, ejemplo de que intensidad les puede sobrar. Que la saquen. Tengo pocas dudas de que son una apuesta segura a medio-largo plazo. Regalito en forma de versión: Ceremony de Joy Division. Puntuación: 7,5/10
Delafé y Las Flores Azules se ganaron mi respeto, que no mi admiración. Su propuesta,
algo parecido a lo que me pasa con Love of Lesbian, no me atrae gran cosa, y las expectativas que se levantaron hace ya un lustro cuando Julio Ruíz (me pregunto qué coño se sentirá sabiendo que el grupo que la está montando, y que lo estás viendo, está ahí, en gran medida, porque tú lo pinchaste en la radio un día) en su imprescindible Discogrande los hizo sonar como cierre a su programa, con Mar el Poder del Mar se han visto perdidas. Lo dieron todo, saltaron, bailaron, hicieron bailar, gritaron… y deje populista futbolero mientras decían aquello de “Iniesta se merece el oro en el balón”. No puedo evitar que el inicio de 1984 me recuerde a aquel spot de la ONCE de “tengo gambas, tengo choquitos…”, y es que sus letras son de todo menos cuidadas. Dicho esto, poco más se le puede pedir a un grupo sobre un escenario, e, incluso en algún momento me sorprendí pensando “coño, esto mola”. Puntuación: 7/10
Uno de los momentos más esperados del festival llegaba con unos Orbital que no cumplieron mis expectativas, y me da que no soy el único. Sus temas más celebrados tienen ya más de una década, y de sus últimos trabajos, no convenció en directo casi nada. Tuvieron mi atención durante veinte minutos, tras los cuales fui reculando para buscar otros aposentos más cómodos desde donde verlos en la distancia y descansar. Muy voluntariosos, sólo me arrancaron algún leve movimiento de pie. Momento casi perfecto para ir pensando en la retirada, o en otros proyectos más creíbles. Puntuación: 6/10.
Ayer os decía que mi festival se inició y concluyó con una paletada. La del inicio no la comentaré, pero la del final fue no darme cuenta de que Fischerspooner (Fun Machine) no son Fischerspooner… ni se le acercan. Era más bien el típico proyecto de tío con cierto caché que se dedica a ponerse un nombre de Dj donde quede bien claro quien cóño soy, y así poder llevarme calentita una pasta gansa. Una auténtica tomadura de pelo. Llegó con su botella de champán y la tocó mucho más que cualquiera de los botones de portátil o mesa que una fulana se dedicaba a hacer sonar (ella sí). Tenía incluso un micrófono en el que dirigirse a las masas para soltar alguna chorrada de vez en cuando. Lo dicho, un vacile. Puntuación: 2/10

13 julio, 2010at 22:33(#)
Bastante de acuerdo con todo (bueno, de Fischerspooner no puedo decir nada que decidí largarme por cansancio, aunque después de leer varias crónicas veo que hice bien!). Sólo discrepo un poco en lo que dices sobre The Morning Benders. En mi opinión le dieron bastante caña en directo, y yo me esperaba que fuera mucho más tranquilillo después de escuchar el disco. Pero bueno quizás sea eso de: “Qué putada tocar justo después del mejor concierto del festival!” todo te parece una mierda (exagerando un poco! xD)
15 julio, 2010at 14:20(#)
[...] Y, desde aquí, mis disculpas por no poder ofrecer crónica del telonero, ya que por circunstancias llegué justito al concierto de Ben. No sabía cuál iba a ser el artista invitado y cuando me enteré de que era Eladio y los Seres Queridos, me supuso una decepción habérmelo perdido, ya que la vez que los había visto en directo me había parecido fantástico y su disco debut me había parecido muy bueno. De todas maneras, aquí podéis ver lo que le había parecido a Dr. Chou en el Vigo Transforma. [...]
15 julio, 2010at 14:55(#)
Yo esoy de acuerdo con la critica de Polock, que me sorprendieron gratamente,y Neil Hannon, que a pesar de que no conocia mucho a Divine Comedy, me pareció un tipo genial, y tambien creo que Morning Benders si que metieron algo de caña, pero su disco no les da pa tanto. A mi me gustó mucho su concierto.
15 julio, 2010at 16:06(#)
como dije, los Morning Benders que yo esperaba ver sólo los terminé viendo en Stitches… los otros eran los del disco, discazo, que aunque me gustaron, no me quitaron la respiración. No sé, no digo que no metiesen nada de caña, pero desde luego, menos de la que yo esperaba o deseaba… claro que no van a dar el concierto que a mí me dé la gana. Su concierto me gustó, pero en mi pronóstico particular a priori figuraban como posible mejor concierto del festival… y claro, no lo fueron.
18 julio, 2010at 21:18(#)
Pues para mi, igual no el mejor, pero de los mejores sin duda. No llevaba ninguna idea preconcebida de su concierto, y me gustaron, desde su comienzo tan guitarrero y progresivo, hasta el final.
19 agosto, 2010at 21:53(#)
Tengo una duda, lo de la paletada que dices que te impidió acceder ¿qué fue exactamente?.
Me interesa si tuvo algo que ver con la entrada porque yo también hice la mía el viernes, aunque de inútiles quedaron ellos por no tener una lista de las entradas vendidas por internet. ¿Qué culpa tengo yo de que mi impresora muriera?, pues casi me pierdo hasta a Jeff Tweedy con la historia. Eso sí, acabó en un feliz viaje al backstage donde vi a los XX cenar para imprimir mi entrada en la impresora que tenían ellos.
Todo tiene su lado bueno.
19 agosto, 2010at 22:03(#)
Alicia, digamos que esa foi exactamente a miña paletada, pero o meu foi peor… nin me fixei que tiña que imprimila, non é que a miña impresora morrese, en todo caso, comigo a xente da porta portouse moi ben
23 agosto, 2010at 10:29(#)
Pues me hablaron de ti, me dijeron que un chico había venido con el mismo problema y me dijeron que no lo habías solucionado. Perros mentirosos!
18 octubre, 2010at 16:04(#)
[...] Hay gente que siempre ha estado ahí. Neil Hannon es uno de los tipos con más talento del planeta, lo demostró por aquí en directo, presentando este trabajo. Lo que viene a ser un discazo. El décimo, concretamente, sin una [...]
6 noviembre, 2010at 7:07(#)
[...] sonando de una manera tan sofisticada y elegante como en disco, a pesar de que habían convencido a Dr. Chou en el Vigo Transforma. Más que despejadas. No pierden los matices de la maravillosa producción de su álbum, y ofrecen [...]