
La primera en la frente: 5400 personas por día son número suficiente para hacer un esfuerzo y que esto tenga continuidad.
Llegaba a Vigo con el tiempo justito para coger mi entrada y pasar corriendo a ver a Triángulo de Amor Bizarro, pero colas eternas (una constante en el festival, ya tenemos algo que mejorar para la próxima edición) y una paletada por mi parte de la que no me molestaré en hablaros me impidieron poder comentar algo sobre el concierto de los boirenses (el festival, para mí, fue algo circular, comenzó y finalizó con una paletada…) ¿llega con decir que sonaron bien desde fuera?.
[Por lo menos, nos podemos quedar con la satisfacción del grupo, y con el comentario de (agradable) sorpresa de la minifalda de Isa... La verdad, no tenían demasiado tiempo, pero teniendo en cuenta que su último disco dura menos de media hora, encajaría justito...]
Así pues, mis pies no pisaron el recinto hasta que empezaba el concierto de Devendra Banhart, del que se esperaba bastante. Confirmó que lo de su último disco, ese tránsito hacia una vena más rockera no va de farol, tampoco en su directo. Con un comienzo algo más pausado, el venezolano fue animándose y llegó a soltar la guitarra durante casi toda la segunda mitad del recital para centrarse en aspectos más de showman y pseudobailarín. Habrá a quien no le guste esta nueva faceta, a mi me pareció acertada, y el concierto acabó siendo una experiencia más que agradable. Que nadie se confunda, no cambiará la vida de nadie de los allí presentes. Tell it to my heart, de Taylor Dayne dio fe de esta nueva de versión, algo así como peinado nuevo (para el deleite de muchas de las asistentes, las mismas que se congratularon por su ruptura con Natalie Portman), vida nueva. Puntuación: 7/10
Jeff Tweedy se trajo seis guitarras acústicas, de las que tocó cuatro, bajo un sol abrasador. Formato acústico, y actitud algo dejada fueron matando un concierto del que muchos esperábamos un poquito más (sobre todo teniendo en cuenta que en otros conciertos por España había dejado un estupendo sabor de boca). En algún momentos se dedicó a aporrear esas cuerdas, pero no fueron lo suficientemente duraderos, por lo que el aprobado sólo llega gracias a que, tíos, este hombre era Jeff Tweedy, líder de Wilco. Y otra cosa no tendrá… pero repertorio le sobra, y hasta una Impossible Germany descafeinada es una Impossible Germany. Puntuación: 6/10
The XX llegaban con uno de los mejores discos del 2009 bajo el brazo, lo que los acreditaba como una de las bandas más esperadas del festival. Y se notaba entre las masas, esas ganas de que confirmasen lo que tanto se esperaba de ellos. Para muchos, el concierto no fue lo que esperaban, y no los puedo culpar. Los londinenses fusilaron su sonido de estudio en el festival, y, aunque eso teóricamente estaría bien, XX (el disco) no está diseñado para que la gente se emocione en un evento de dichas características. En cuanto metieron algo más de ruído, o comenzó a sonar “Vcr” el público intentó involucrarse más, pero fueron momentos algo fugaces. Dicho esto, el sabor de boca que me dejaron no fue malo del todo, aunque tienen que ver que mi sensación no fue la de la mayoría de la gente, y pensar en cómo dar una vuelta de tuerca. Puntuación: 7/10
Los grandes héroes de la noche, a mi entender, fueron Fanfarlo. Llegaron, parece ser, con la deuda adquirida tras el Festival do Norte, donde su actuación dejó alguna espinita clavada a más de uno, según me decían algunos asistentes. Lo cierto, es que cualquier espina se pudo quitar, y bien quitada, con el conciertazo que dieron estos chicos. Es cierto que se parecen tanto, tanto a Arcade Fire que por momentos resulta ridículo, pero no es menos cierto que… coño, parecerse a Arcade Fire mola y, además, no es nada fácil. La buena colección de hits que reunieron en Reservoir hicieron las delicias de los que allí nos congregamos, confiados en que las pequeñas decepciones previas tuviesen con ellos un punto de inflexión. Si Fire Scape, Ghosts, I’m a pilot o Harold T. Wilkins, or how to wait for a very long time no os hicieron vibrar, hacéoslo mirar. El aperitivo perfecto para que los papis vengan el 5 de septiembre. Puntuación: 8’5/10
Otros que llevaron a su parroquia (entre la que, como bien sabéis, no me encuentro) al éxtasis fueron Love of Lesbian. Se podría decir que vinieron, vieron y vencieron. Haciendo lo mismo de siempre, e incluso dejando lugar a cierto espacio humorístico cuando su vocalista se dirigió al público diciendo: “Hoy es un día especial, porque nos acabamos de conocer”… se rumorea que alguien desde el foro le quiso gritar “Coño, pero si habéis venido 25 veces el último año”, pero permaneció callado. Enfundado en bufanda celtista (no os equivoquéis, si estuviese en coruña lo haría con la deportivista), el concierto incluyó una colaboración de Iván Ferreiro… lo dicho, a un pasito del dueto con Pereza, cómo me jode tener razón. Con todo, imagino que a los fans de la banda les parecería un concierto más que aceptable, y ellos hicieron lo que tenían que hacer. Puntuación: 6/10
Y llegaba la cita con la historia, con el mito. Bueno, al menos eso era lo que yo pensaba, pues parece que buena parte del auditorio no conocía ni de pasada a aquellos venerables ancianos llamados Os Mutantes (ni falta que hace, conste). Un error que se suele cometer en estos casos, y me incluyo, es soñar con que van a dar un concierto que darían hace 42 años, cuando debutaron. Ni pueden, ni deberían intentarlo. Con un Sergio Días especialmente simpático, y también con deje populista futbolero incluso incrustado en alguna de sus letras, cumplieron el capricho que muchos teníamos: escuchar A minha meninha, Babe o Bat Macumba en directo. Se lo contaremos a nuestros nietos, aunque el concierto no merezca ser recordado por muchos más que por eso. Puntuación: 6’5/10
Los encargados de dar el cierre a la primera jornada eran los suecos Miike Snow, que trajeron su espectáculo audiovisual aderezado con unas máscaras misteriosas que lanzaron al aire a medio concierto (cosa que siempre queda bonita), y que llegaron a juntar hasta a siete personas sobre el escenario. A ellos sí que no le podemos echar en cara falta de decibelios ni de actitud, aunque su repertorio sea más bien flojito, y su disco no vaya a cambiar nuestras vidas. Interesante cierre, sin más. Puntuación: 6/10
Fotos: Facebook de Vigo Transforma
20 julio, 2010at 10:38(#)
[...] ha visto en directo (y ya he ido, por lo menos, a tres conciertos). Y es que, hace poco, en la crónica del Vigo Transforma, escribí sobre Os Mutantes que uno espera y desea ver a aquellos de finales de los 60, y que eso [...]
22 diciembre, 2010at 11:07(#)
[...] que nos divirtieron bastante. Aunque los grandes triunfadores fueron: en la primera jornada unos Fanfarlo que jugaron a ser Arcade Fire, y por momentos consiguieron casi hacérnoslos recordar; en la [...]