Probablemente habrá mucha gente a la que cueste mucho convencer para que acuda a una sala de cine para ver un documental. Al margen de que el tema le interese o no, para muchos permanece en el subconsciente la idea de que “esto es para ver en la tele”, se mantiene ese recuerdo que asocia el término “documental” a antológicas siestas después de comer con La 2 puesta de fondo mientras una voz en off que parece recién salida de un coma retransmite cómo un león se fagocita a una gacela en un visto y no visto. Quizá una de las tácticas más eficaces ante estas reticencias del respetable sea adaptar el material lo más posible al lenguaje cinematográfico al que estamos acostumbrados, disfrazarlo todo lo posible para dar la sensación de que la experiencia vale lo que cuestan las cada vez más caras entradas de cine. Todo esto, además de contar con un buen fondo documental, obviamente. Por suerte, The Cove cumple a la perfección en ambas facetas.
La película toma como protagonista a Ric O’Barry, uno de los primeros adiestradores de delfines del mundo, que saltó a la fama en los años 60 por ser el “entrenador personal” del mismísimo Flipper de la serie de televisión. El propio O’Barry cuenta, sin escatimar autocrítica, cómo la pasta le cegó y se dejó llevar hasta el punto de perder de vista lo que a priori era su principal objetivo: el bienestar de los bichos. Explica, por ejemplo, cómo sólo viendo un delfín en libertad entiendes realmente la barbaridad que supone tenerlo confinado en acuarios y circos semejantes o cómo su principal sentido es el oído, lo que supone que meterlos en piscinas rodeadas por cientos de personas gritando y aplaudiendo hace que literalmente mueran de estrés. La causa de O’Barry le lleva hasta Taiji, un pueblo de Japón que parece sacado de una novela de Stephen King o del Terciopelo Azul de Lynch: una idílica villa costera que en apariencia adora a sus queridísimos delfines mientras por detrás los masacra salvajemente cuando dejan de resultarles rentables.
El síndrome de Michael Moore, el del exhibicionismo y la demagogia que acaban devorando una causa noble, ronda esta película y en algún punto concreto incluso logra apoderarse de la función, pero por fortuna son sólo momentos puntuales. La mayor parte está contada con pasión pero sin estridencias, con intención de denuncia (acusarla de maniquea sería absurdo, pues en ningún momento busca la objetividad) pero sin caer en burdas manipulaciones. Y está además estructurada con una enorme inteligencia, con un montaje entre el thriller y la película de acción o de “grandes golpes” a lo Ocean’s Eleven que va contando con detalle unos preparativos hasta que, en un terrorífico y a la vez elegante clímax final, vemos cómo, después de mucho esfuerzo consiguen filmar el horror para mostrárselo al mundo, consiguen inmortalizar a un grupo de animales que se denominan seres humanos ensañándose cruelmente con otros animales que no les han hecho nada. Son unos minutos brutales, salvajes, donde sin música ni diálogos ni voz en off (sólo el sonido ambiente con los escalofriantes chillidos de los delfines) se logra una de las secuencias más espeluznantes del cine de este año. Y, como siempre en estos casos, lo peor es que lo que uno ha visto es verdad. Y así sales del cine mientras suena el “Heroes” de Bowie dispuesto a firmar lo que sea, apuntarte a todo y cambiar el mundo. Luego, claro, te sientas en el sofá y te olvidas de todo, pero eso es otra historia.
[Nota: 7,00]
La ficha de ReySombra:
Lo mejor: La denuncia es efectiva y necesaria.
Lo peor: El trato dispensado al director de la Agencia Japonesa de Pesca, por ejemplo, es innecesario.
Recomendada para: Ecologistas concienciados y personas que dicen que los documentales no son cine.
El dato: Ganó el Oscar al Mejor Documental en la última edición, lo que no le ha impedido ver prohibido su estreno en Japón.
Para saber más:
- El Dolphin Project del señor O’Barry.
- Por si sales concienciado del cine: cómo tomar partido y dónde soltar pasta.
- Noticia que nos cuenta cómo piensa bordear la censura en Japón: con un estreno on-line.
- Trailer oficial
25 diciembre, 2010at 13:29(#)
[...] por algunos miembros de esta redacción, como The Secret of Kells (Tomm Moore, Nora Twomey), The Cove (Louie Psihoyos) o Submarino (Thomas Vinterberg), pero en fin, ya se sabe que en estas cosas no hay [...]