
Bueno, pues se acabó lo que se daba. A falta de las actuaciones de hoy en el Parc Joan Miró y la fiesta de clausura en la Sala Apolo, el Primavera Sound 2010 ha echado el cierre a la que probablemente será su edición más exitosa, al menos en lo que a cifras de asistencia se refiere. La de ayer sábado era a priori la jornada más floja dentro de nuestra particular hoja de ruta, pero al final (y quizá precisamente porque las expectativas eran menores) la noche fue más que positiva. Entremos en detalles.
Abrimos fuego con la delicatessen del festival: MICHAEL ROTHER & FRIENDS PRESENT NEU! MUSIC. El jueves os hablábamos de esta actuación, confirmada casi a última hora, y os decíamos que podía salir muy bien o muy mal. Bueno, pues seguro que habrá gustos para todo (a nosotros, desde luego, nos pareció excelente), pero lo que queda claro es que, junto a actuaciones más “a golpe de talonario” (como los propios PSB) al alcance de cualquiera que ponga un cheque encima de la mesa, son citas tan interesantes y tan únicas como ésta las que hacen del Primavera Sound probablemente el mejor festival de España y de los mejores de Europa. En cuanto acabó, nos acercamos a ver a MUJERES, un secreto cada vez más a voces de la escena underground barcelonesa. En cuanto soltaron su versión de Los Saicos ya nos conquistaron, pero el ritmo no bajó durante el resto del bolo. Además, resultó muy refrescante poder disfrutar de un grupo cuando todavía tiene la frescura de emocionarse de esa forma y soltar ese espontáneo “joder, cuánta gente, muchas gracias”.
No teníamos referencias de THE SLITS, pero nos dio la sensación de que su descripción en el libreto oficial como “amazonas del punk” les quedaba bastante grande. Y tampoco parecieron encontrar su momento STANDSTILL, conscientes de que su actuación del sábado era un plato recalentado al microondas de la que ofrecieron el viernes en el Auditori, mucho más ambiciosa y, por decirlo de alguna manera, “oficial”. Así pues, la atención se dirigió hacia GRIZZLY BEAR, una de las sensaciones del pasado año que congregaron a un numeroso público bastante más familiarizado con su reciente y magnífico Veckatimest que con sus referencias anteriores. La tarea no era fácil, porque trasladar los matices de su pop preciosista al megaescenario Ray-Ban tenía muchos números para el fracaso, pero estos neoyorquinos se emplearon a fondo y ofrecieron una actuación sencillamente impecable. Como se esperaba, “Two Weeks” fue uno de los momentos álgidos de todo el festival. Todos contentos.
De ahí, carrera para ver a unos BUILT TO SPILL que empezaron incluso antes de tiempo. Madrugar no ayudó mucho a los de Doug Martsch, que revivieron su maldición del escenario ATP de hace unos años y volvieron a sufrir problemas de sonido. Con todas sus imperfecciones, fue sin embargo un concierto realmente especial, con un “Goin’ Against Your Mind” que sonó insuperable. Ya resulta repetitivo decir que todo lo que hacen estos tipos es excelente, pero es así: siempre hay muy pocos peros que ponerles. De manera casi sincronizada, los últimos acordes coincidieron con los primeros de SUNNY DAY REAL ESTATE, un concierto al que algunos acudíamos con un poco de miedo y que al final colmó las expectativas con creces, hasta el punto de dejarnos con ganas de más. Apenas tres cuartos de hora pelados dieron para una actuación sin tiempos muertos pero con un ligero regusto agridulce de quien se deja algo en el tintero.
Y luego, el delirio. El concierto de PET SHOP BOYS había sido la comidilla durante toda la tarde. Que si no sé si ir, que si qué pintan aquí, que si a ver quién más toca a esa hora… Por muchas cejas arqueadas que hubiera por el Fòrum, quien esto escribe no tiene ningún reparo en reconocer que el de anoche fue sin duda uno de los conciertos más divertidos que ha visto jamás. Descontando un prescindible momento crooner de Neil Tennant (apenas un par de temas), el resto fue una puesta en escena absolutamente brillante, una sucesión de hits tras hits durante casi dos horas y… sí, un montón de gente pasándoselo bien, que a lo mejor al final es de lo que se trata esto. Por no decir que tiene su morbillo ver a la flor y nata de la modernidad barcelonesa (y estatal, y europea) coreando el “uooooh” del “Viva la Vida” de Coldplay. Lo que se dice sentido del espectáculo.
Y poco más. Bueno, sí, que HEALTH estuvieron correctísimos (como en el último Primavera Club) pero era una opción un poco densa para después del petardeo y que la sesión de DJCOCO (o cómo hacer que Tom Petty sea bailable a las cinco de la mañana) fue especialmente afortunada. Nos fuimos con una sensación más que positiva de este Primavera Sound 2010. Como puntos a favor, obviamente el cartelazo y la buena organización que consiguió que, pese a las hordas de gente, no fuera especialmente complicado beber o ir al baño. Y en el debe, pues ciertos problemas de sonido que deberían ser subsanables a estas alturas y lo ya comentado: el enorme gentío, que hacía que los desplazamientos posteriores a los conciertos grandes fueran insufribles. Esperemos que el Primavera no se les vaya de las manos y se convierta en otro FIB. Confiemos en ello.
(Las fotos, una vez más, extraídas del apartado Prensa de la web del festival)
21 diciembre, 2010at 12:58(#)
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