Edimburgo. Mark y sus amigos, un grupo de heroinómanos sin futuro, sin destino y sin más aspiración que conseguir la siguiente dosis. Se basa en la novela de Irvine Welsh, publicada en 1993, tres años antes del rodaje del film.
Es una película británica y eso se nota desde el comienzo. De hecho, después de haber visto un poco de cine, es fácil distinguir desde el principio si se está ante una película europea, americana, japonesa, china, sudamericana…no me refiero a que estén en versión original y se pueda apreciar el idioma, sino a algo que es difícil de explicar, a la forma de transmitir el mensaje, a la imagen,…Resumiendo, las películas británicas son cuanto menos “peculiares”. Esta no deja de ser distinta, sin embargo, es buena, es muy buena, cosa que no suele ocurrir, o quizás sea que no se acaba de comprender esa forma de hacer cine (o que no quieren que lo comprendamos).
Tres elementos resultan claves
- El guión: es brillante, de un gran realismo, sin tapujos y directo.
“Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas,[…] Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura, elige pudrirte de viejo, cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte, elige tu futuro, elige la vida. Pero ¿porque iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida, yo elegí otra cosa. ¿Y las razones?, ¡no hay razones! ¿Quien necesita razones cuando tienes heroína”
“Acumular miseria tras miseria, apilarlo sobre una cucharilla y disolverla con una gota de bilis, después chutarlo por una vena apestosa y purulenta y vuelta a empezar, seguir igual, levantarse, salir, atracar, robar, putear a la gente, lanzándonos con anhelo en pos del día en que todo saldría mal, porque no importa cuánto guardes para mañana o cuánto robes, nunca tienes suficiente, no importa la frecuencia con que salgas a atracar y a joder a la gente, siempre tienes que levantarte y volverlo a hacer todo otra vez.”
“Renunciando al caballo – Fase primera: Preparación:
Hará falta una habitación que no abandonarás. Música relajante.[…] Evacuol, un frasco. Paracetamol, enguaje bucal, vitaminas. Agua mineral, bebida isotónica. Pornografía. Un colchón. Un cubo para la orina, uno para las heces y otro para los vómitos. Una televisión y un bote de Valium, que ya he obtenido previamente de mi madre, que es también a su modo casero y socialmente aceptable, una drogadicta.
Y ahora estoy listo. Sólo necesito un último chute para aliviar el dolor mientras el Valium hace efecto”
-
Las imágenes: son de gran impacto visual, muy efectista a la hora de describir el estado de “mono” y en definitiva, se salen de los efectos convencionales.
- Las actuaciones: está claro que un buen diálogo, un buen trabajo de fotografía, del director…todo ayuda, pero si los actores son malos la película se pierde. En esta ocasión, ocurre todo lo contrario, las interpretaciones son resueltas sobradamente, resultando extremadamente verosímiles.
Estos tres elementos, perfectamente combinados, consiguen meter al espectador en la piel de un verdadero drogadicto. Trasmite sensaciones, emociones, miedos, angustias…Con todo, hay que avisar que esta película puede herir sensibilidades, ya que hay escenas realmente crudas.
La ficha de ReySombra:
Recomendada para: Los que le gusta el cine que transmite un mensaje social y no tienen miedo de ver la realidad. En definitiva, a los que les gustan las películas que “dejan mal cuerpo”. (Estilo La Naranja Mecánica, Réquiem for a dream,…).
Lo mejor: El monólogo con el que se inicia la película.
Lo peor: La escena del bebé es demasiado heavy.
El dato: El director tiene la intención de preparar la secuela, que acontecería diez años después de la película original. Yo pienso que las segundas partes nunca fueron buenas y aunque no hay que juzgar antes de ver, después de las buenas críticas cosechadas las expectativas serán muy elevadas y mala cosa para poder satisfacerlas.
Para saber más:
- Ficha en Filmaffinity
- Tráiler



11 mayo, 2010at 14:05(#)
Como peli nunca ha sido de mis favoritas, pero… joder, es que como acontecimiento generacional es insuperable. Aquel ir al cine medio de estrangis a verla, aquel saberse de memoria el monólogo inicial, aquella banda sonora en cassette (Underworld, Blur, Heaven 17, Elastica…). Fue “la peli que molaba” durante mucho tiempo.
Cuando pienso que el “Trainspotting” de los niños de 14 años de hoy será “Crepúsculo” o “Hannah Montana”, me dan ganas de cortarme las venas. ¡Vivan los 90, coño!
16 mayo, 2010at 22:02(#)
@Poliptoton: La saga de Crepúsculo cuida las BSOs.
Y ojalá en las series que nos colaban de pequeños hubiese una chica de 16 años tan jamona como Hannah Montana, o como sus “congéneres” con serie propia, tipo Demi Lovato o así. [No es por hacer de abogado del diablo, pero son ventajas de la edad del pavo actual].
Yo supongo que, si me llega a pillar esta película con 14 años, me hubiese mudado a UK (coincidiendo con la Eurocopa del 1996 y con los estadios coreando a Blur y a Oasis…).
Y sí, vivan los 90, con la época discotequera de U2, el primer taquillazo de James Cameron, y la invasión de las girl y boy-bands. ¡Ea!
17 mayo, 2010at 12:12(#)
Qué gran polemista se ha perdido contigo “La noria”, Javi…