Casi podría parecer que la Academia se sacó de la manga En tierra hostil en el último momento. Muchos nos preguntábamos qué película podría llevarse la estatuilla en un año tan mediocre como 2009 (especialmente en lo que a cine norteamericano se refiere, porque en otras latitudes ha habido grandes cosas) y de repente resurgió un nombre que ya teníamos un poco olvidado, el de Kathryn Bigelow. Entre esta sensación de improvisación y el hecho de que muchos se apuntaron al carro sólo porque ésta era la opción “intelectual” frente a Avatar, lo cierto es que al final acabé entrándole a The Hurt Locker con un poco de desconfianza. Me alegra poder decir ahora que me equivoqué.
La primera escena es (empecemos con los tópicos, que esto es una crítica de cine) de infarto. La situación de esos artificieros estadounidenses en pleno Bagdad nos pilla desprevenidos: no sabemos qué ha pasado, qué va a pasar, qué puede pasar. La tensión es máxima; las opciones, múltiples. Pasa el prólogo (bien resuelto) y uno podría pensar que ya se puede relajar, que se trataba de llamar la atención pero ahora van a levantar el pie del acelerador. Error. Si algo bueno tiene En tierra hostil (y tiene muchas cosas) es que su ritmo, su montaje, su atmósfera traducen perfectamente el sentir del grupo de hombres que está reflejando. Todo es caótico, tenso, impredecible. De la misma forma que en cualquier momento a ellos les puede aparecer un francotirador que acabe con todo en un par de segundos, nosotros como espectadores tampoco estamos nunca seguros. Uno se pone a ver esta película y durante dos horas no tiene ni idea en ningún momento de por dónde le van a caer las hostias. Y eso, señores, es bueno, muy bueno.
La señora Bigelow coge sus bártulos, se viste de uniforme y pone todo de su parte para diseccionar de manera fría y precisa la actividad de estos soldados. Apenas hay tiempo para tomarse licencias tanto con los personajes como con algunos fugaces momentos digamos poéticos que resultan más bien prescindibles. Interesa seguir a estos hombres, explicarnos lo que hacen, sugerirnos lo que les puede pasar. Y una vez completada una tarea, como les pasa a ellos, pasar a la siguiente sin casi tiempo para recuperarse. Por eso no entiendo a más de uno que ha rajado de esta película y su autora por “no mojarse”. Decirlo es no haber entendido nada, haber perdido dos horas, porque cualquiera puede ver que aquí la movida no va de eso, que los manifiestos y los panfletos tienen su momento y su lugar, pero desde luego no es éste. Echar en falta un alegato antibelicista en The Hurt Locker es, en definitiva, como exigirle a Jordi Hurtado que cada día abra Saber y ganar con un editorial político.
Críticas estúpidas aparte, esta película se adapta perfectamente a ese otro tópico tan recurrente en las críticas: “rodada con pulso firme“. En tierra hostil lo está y ése es sólo uno de los motivos por los que funciona a la perfección. [Nota: 7,50]
La ficha de ReySombra
Lo mejor: Te tiene cogido por los cataplines durante dos horas.
Lo peor: Algún plano con casquillos cayendo a cámara lenta que Bigelow podía haberse ahorrado. Y los cameos famosos, que distraen más que otra cosa.
Recomendada para: Amantes del cine bélico en general. Gente a la que le gustan esos documentales del Discovery Channel en plan “las profesiones más peligrosas del mundo”.
El dato: Ya lo sabréis: nada menos que seis estatuillas de la Academia.
Para saber más…
- Artículo sobre cómo algunos expertos dicen que lo que se ve aquí es muy poco realista (lo de siempre, vamos).
- Por si no la habíais escuchado, la turbia historia sobre la Academia y el productor de la película, “castigado” por sus tácticas promocionales. Si los Weinstein levantaran la cabeza…
- Si alguno no ha visto nunca Dias extraños (1995), obra magna de esta directora, debería ir haciéndolo. A lo mejor ver esta escena os da ganas (o no). Y a lo mejor la canción os suena…
- Trailer oficial:
24 diciembre, 2010at 7:51(#)
[...] 8. EN TIERRA HOSTIL Sin querer ir de guays, no ocurre todos los años que los gustos de la Academia de Hollywood y los nuestros coincidan. Pero resulta difícil no unificar criterios cuando se tiene delante un producto tan notable como éste, tan capaz de tenernos con el corazón en un puño durante dos horas. Ignoramos críticas descerebradas que le reprochan falta de posicionamiento político a un film que no va de eso y le otorgamos un lugar de honor a Kathryn Bigelow, primera mujer en ganar una estatuilla de éstas. [Poliptoton] [...]
20 marzo, 2011at 16:05(#)
[...] como la operación “Libertad Duradera“ (¿habrá película de la revuelta libia como de la Guerra de Irak?). Y, ya que nos ponemos a arreglar el mundo, ¿seguimos con Irán? ¿Corea del [...]