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Lo mejor de la Década: Cine español

20 marzo, 2010  |  Escrito por  |  Publicado en CINE  |  4 Comentarios  |   | 


Venga, por ser hoy, vamos a tener la fiesta en paz. Sabemos que el mero hecho de citar las palabras “cine español” desata todo tipo de discusiones en uno y otro sentido, pero hoy no vamos a hablar de subvenciones, de crisis, de titiriteros ni de la Guerra Civil. Por no hablar, ni siquiera vamos a hablar de Ángeles González-Sinde ni de Mentiras y gordas, película que (por otra parte) no deja de ser un producto necesario dentro de una industria. Hoy toca hablar de cine y, como diez años es un período muy largo para un arte tan reciente como el cine, en ese período sí podemos encontrar obras que sean dignas de mención. Y además, la reciente gala de los Goya nos ha dejado un pequeño buen sabor de boca que hace que nos mostremos un poco indulgentes. En fin, que éstas son las que ReySombra considera las mejores películas producidas en España durante la última década:

11. Los cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2007)
Empate técnico en nuestro referéndum interno al final de la lista, que nos obliga a añadir un puesto más de los previstos para esta producción francamente fuera de lo habitual en la producción hispana. Su tono y puesta en escena amateur son a la vez su gran defecto y su gran virtud. La lastran como gran obra, pero la encumbran como producto fresco y enormemente disfrutable. Esperamos que Vigalondo sepa pulir un poco su estilo y consiga entregarnos en el futuro cosas realmente redondas.

10. En construcción (José Luis Guerín, 2001)
Guerín, el llanero solitario del cine español, consiguió aquí la máxima repercusión que sus siempre minoritarias obras han logrado hasta la fecha, elaborando un complejo, inteligente y polifacético ensayo disfrazado bajo la apariencia de rutinario documental sobre la construcción de un edificio. El autor de Innisfree sorprende al espectador, especialmente al reticente, al que espera un ladrillazo experimental que le hará mirar el reloj sin cesar, se la juega, arriesga y, desde luego, gana.

9. Mar adentro (Alejandro Amenábar, 2004)
Hoy en día ya estamos acostumbrados a ver a Orsoncito como todoterreno (o al menos, aspirante a serlo), pero conviene recordar que sólo hace un par de películas que lo teníamos encasillado en el cine de suspense-terror. Por eso sorprendió mucho escuchar que decidía afrontar la adaptación de la historia de Ramón Sampedro y con Belén Rueda de protagonista. A tenor de los elogios, el éxito de público y los premios recibidos, podemos asegurar que sin duda salió más que airoso del reto.

8. Soldados de Salamina (David Trueba, 2003)
Aunque D. Trueba nunca ha llegado todo lo alto que muchos pensábamos la década pasada, su obra ya vale la pena por haber afrontado una historia tan compleja, con un enfoque tan inusual logrando tan magníficos resultados. Pese a hablar de (oh, sí) la Guerra Civil, Soldados de Salamina es un artefacto realmente extraño dentro del cine estatal que merece todo nuestro aplauso. Y aunque no haga ni falta decirlo, la excelente fotografía de Aguirresarobe consigue que sus imágenes perduren todavía más.

7. Azuloscurocasinegro (Daniel Sánchez Arévalo, 2006)
El debut en la dirección de Daniel Sánchez Arévalo nos pilló a la mayoría en fuera de juego. Nadie esperaba que por la tan trillada vía del costumbrismo y la crisis existencial del treintañero llegara un petardazo de este calibre, con esa certera escritura que hace tan creíbles a sus personajes y con esa rara tristeza que lo impregna todo, pero que, de alguna forma, al final deja un buen sabor de boca. Fue la revelación de su temporada.

6. La soledad (Jaime Rosales, 2007)
La mera idea de la polivisión daba ganas de escapar. Pero le dimos una oportunidad por venir del director de la hanekiana Las horas del día (probablemente, uno de los debuts nacionales recientes más estimulantes) y no nos arrepentimos en absoluto. No era un capricho absurdo de alguien que quería pasarse de listo, sino el vehículo perfecto para crear una película austera en lo que muestra pero multimillonaria en lo que sugiere, en lo que inspira, en lo que evoca. Hay que tener estilo, talento, sensibilidad y narices para manejar tan complicados ingredientes y conseguir un plato tan deliciosa.

5. Celda 211 (Daniel Monzón, 2009)
El milagro de los panes y los peces, ni más ni menos. Eso es lo que ha conseguido Daniel Monzón: reconciliar a todo el mundo ante una película. Críticos, artistas, medios de uno y otro lado, público de una y otra condición, todos unidos, disfrutando simplemente de una buena película, independientemente de su procedencia. Si acaso, celebrando esa procedencia, alegrándose de que en un pequeño país alguien haya demostrado que allí también se pueden hacer cosas igualmente defendibles como productos y como obras de arte. Po-de-mos.

4. Los otros (Alejandro Amenábar, 2001)
Polémicas acerca de su final aparte, es innegable que el primer fregado internacional en el que se metió Amenábar puede presumir de una factura impecable. Hace 15 operaciones, el rostro de Nicole Kidman todavía era capaz de inspirarnos cosas como temor o inquietud y ese grito inicial (inteligentísimo recurso) no sólo mete al espectador de una patada en la película, sino que incluso consigue provocar un pequeño escalofrío sólo con recordarlo.

3. Mi vida sin mí (Isabel Coixet, 2003)
Antes de que le pegara el subidón de azúcar y empezara a hacer oposiciones a convertirse en una especie de Lucía Etxebarría del cine, la señora Isabel Coixet hacía y escribía buenas historias. Sobre todo en la ya lejana Cosas que nunca te dije (1995), pero también en esta triste historia, sensible y emotiva que pese a todo sabe encontrar un equilibrio entre sus muy dramáticos elementos. Coixet presumió mucho de haber conseguido a la actriz que no pudo tener Scorsese: Sarah Polley. Visto el trabajo de esta poco prolífica muchacha, no nos extraña.

2. Lucía y el sexo (Julio Medem, 2001)
Está claro que el de Medem no es un cine para todos los paladares y también que con Lucía y el sexo no hizo nuevos amigos, sino que más bien deleitó a su parroquia y dejó bastante irritado al resto. Estemos en el bando en el que estemos, lo que hay que tener siempre presente es que este fulano es realmente un creador, un tipo con un universo y un estilo propios que además sabe traducir en imágenes. Y aunque sólo sea porque de eso no andamos muy sobrados por estos lares, sus detractores deberían pensárselo dos veces antes de descartarlo sin más. Eso sí, ojalá hubiera conseguido que Najwa hablara un poquito (¡sólo un poquito!) más alto…

1. Los lunes al sol (Fernando León de Aranoa, 2002)
Si uno no lo medita demasiado, puede sonar exagerado decir que León de Aranoa posee ya un lugar propio en la historia del cine español gracias esta película, pero, a poco que se consideren tanto alternativas como méritos propios, creemos que es indiscutible. Un reparto insuperable, unos diálogos que es imposible no creerse, una maravillosa capacidad para hacernos reír y luego llorar con medio minuto de diferencia, un trasfondo de denuncia social al servicio de una historia y unos personajes (y no al revés)… Los lunes al sol será muy probablemente la cima insuperable de su autor, y ahí está su siguiente obra, la un tanto sonrojante Princesas (2005), para atestiguarlo. Pero en fin, ahí queda eso.

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Comentarios

  1. manderley dijo:

    20 marzo, 2010at 23:35(#)

    Me falta Volver de Almodóvar…es un director que desata tantos amores como odios…a mi me encanta!!

    La soledad es una peli bastante dura pero es que la vida es así!!

    Celda 211…sin palabras!!

    La interpretación de Mar Adentro de Bardem…impresionante!!

    Los otros me encantó.

    ¿ Los lunes al sol de primera?? sí que tiene un encanto pero de primera…

  2. Dr. Chou dijo:

    21 marzo, 2010at 15:36(#)

    eu con Coixet teño un problema. Detéstoa como personaxe, estou desexando eternamente que a súa seguinte película me pareza unha merda, pero é que sempre me gusta… Elegy pareceume unha boa peli, e La vida secreta de las palabras para min está case á altura de Mi vida sin mí… non, non vin Mapa de los sonidos de Tokio.

    Estou con Manderley… non é que eu adore a Almodóvar, pero creo que ten grandes pelis nesta década. Perdeu frescura, pero gañou eficiencia. Ou Todo sobre mi madre, ou Hable con ella poderían estar.

    Ben, pero máis arriba: En construcción… para min, unha obra mestra.

    Gustáronme Azuloscurocasinegro e Soldados de Salamino, pero considero esaxerado que estean nun top 10…

  3. Poliptoton dijo:

    21 marzo, 2010at 20:20(#)

    “Todo sobre mi madre” es del 99 y (opinión personal) “Hable con ella” me parece una de las películas más pretenciosas de la historia. De “Elegy” no hablo porque estamos en horario infantil.

  4. Dr. Chou dijo:

    21 marzo, 2010at 21:52(#)

    jur jur, jur, non agardaba menos de tí…

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