Mira que me da rabia que me pase. Y me han pasado las dos cosas. Me fastidia mucho cuando me decepciona una película a la que voy totalmente entregado, con las máximas ganas de que me guste, una de ésas que, a poco que esté medio bien, ya me dejará satisfecho por mi buena predisposición hacia ella. Y me revienta también cuando compruebo (me ha ocurrido recientemente con Un cuento de Navidad, por ejemplo) que todo el mundo sabe encontrarle a esa película un montón de virtudes que yo no veo por ninguna parte. Pues mal que me pese, con Shutter Island he vivido ambas situaciones. A ver si logro explicaros por qué.
Me gusta el tono clásico de la historia y me interesa mucho el rollo revival de los clásicos del suspense y el terror de serie B de los años 40 y 50, ese estilo de películas como La mujer pantera (Jacques Tourneur, 1942), El enigma de otro mundo (Christian Nyby, 1951) o Mientras Nueva York duerme (Fritz Lang, 1956), que hoy en día siguen siendo tan disfrutables, hasta el punto de que muchas han envejecido casi mejor en su humildad que otras grandes producciones de su época. No creo equivocarme mucho si sitúo al desaparecido estudio como uno de los referentes de esta historia porque, por poner un ejemplo, me resulta imposible ver esa primera escena en el barco y no pensar en King Kong (Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack, 1933).
Hasta ahí perfecto, pero me da la sensación de que alguien se olvida que de aquellos tiempos ha pasado más de medio siglo y la emulación por sí misma no tiene demasiado sentido. Por eso echo de menos que la película adopte una cierta distancia irónica respecto de sus referentes, que permita hacerla respetuosa pero a la vez contemporánea. La estridente banda sonora que acompaña el paseo en coche de los protagonistas hacia el manicomio/centro de detención me deja claro desde el primer momento que esa distancia no existe y me molesta un poco: me toca las narices que una música me diga de manera tan enfática que tengo que tener miedo cuando la película acaba de comenzar y aún nadie me ha dado un motivo para estar inquieto.
Está también, y a lo mejor esto es algo (todavía más) subjetivo, el factor DiCaprio. Han pasado casi diez años desde aquel fallido espectáculo de pirotecnia que fue Gangs of New York (2002) y aún no tengo ni idea de qué ha visto Scorsese en este actor con tan poca presencia y al que siempre me cuesta tanto creerme. Tiene que estar excepcional para que a mí me parezca correcto y el tiempo que pierdo en creérmelo es tiempo que debería estar empleando en la película. Y cuando ésta no me convence, no tengo tiempo que emplear en darle más oportunidades a este muchacho.
Y no puedo dejar de hablar, con todo el dolor de mi corazón, de la puesta en escena. Es algo que uno jamás pensaría que iba a criticar de una película firmada por el autor de Toro salvaje y sin embargo, ahí están todas esas (largas) secuencias oníricas que me parecen tan infinitamente mal hechas. Tan torpes, tan obvias, tan mal ejecutadas que no me dejan disfrutar del resto porque todo el rato estoy temiendo que vuelvan a aparecer.
Os hablaba, en fin, de expectativas. Qué os voy a contar: cada vez que el señor Martin Scorsese estrena una nueva película, yo (y perdonen la expresión) voy poniendo el culo en pompa. Por eso me sabe mil veces peor el visionado de esta película sabiendo que él está detrás, porque esto parece filmado por un Zemeckis o un Schumacher cualquiera. En resumen, que no me hagáis caso, porque todo el mundo está diciendo que Shutter Island es cojonuda, así que me voy a limitar a aprovechar este rincón para lanzar una advertencia. Marty, desde aquí te lo digo: más vale que Broadwalk Empire sea una pasada. Porque si no, me voy a empezar a mosquear en serio. Contento me tienes, majete. [Nota: 5,00]
La ficha de ReySombra:
Lo mejor: Lo que quiere ser, más que lo que es. Y, como siempre, ver a Max Von Sydow, aunque sea un ratito.
Lo peor: Los sueños y alucinaciones varias, que quieren ser Lynch y se quedan en Calparsoro.
El dato: Las escenas en la institución mental están rodadas realmente en un viejo manicomio abandonado, situado en en Medfield (Massachusetts)
La advertencia: Yo que vosotros evitaría por todos los medios ver el tráiler a menos que queráis ver la peli entera en dos minutos (lo de abajo es sólo un sutil teaser).
Para saber más:
- La ficha de la película en IMDB y su web oficial.
- Breve historia de la RKO.
- Surrealista rumor que está sonando mucho por la red: Lars Von Trier ha retado a Scorsese a rehacer Taxi Driver a lo Cinco condiciones.
- Entrevista con el maestro a propósito de su nueva película.
27 agosto, 2010at 10:26(#)
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