logo

'I'm not there': Reservado el derecho de admisión

26 febrero, 2010  |  Escrito por  |  Publicado en CINE, MÚSICA  |  1 Comentario  |   | 

Viendo la obra del señor Todd Haynes, uno deduce un par de cosas. La primera, que es indudablemente un fulano inquieto. La segunda, que parece plantearse sus películas ante todo como ejercicios de estilo, que, consciente de que no quiere o no puede innovar en el fondo, opta por hacerlo en la forma. Así lo hizo en Velvet Goldmine (1998) y también en Lejos del cielo (2002), cuya gracia se supone que estaba en parecer rodada en 1955 y en Technicolor, aunque luego el interés de la historia fuese tirando a nulo. Ahora (bueno, en realidad hace tres años, que es cuando se estrenó esto en el resto del mundo) Haynes intenta el mucho más difícil todavía y en una voltereta mortal esboza el retrato de Bob Dylan (icono de la música popular y del siglo XX, etcétera, etcétera) a través de lo que pretende ser el antibiopic y el antidocumental absoluto. Bueno, al menos ambición no le falta; de hecho, le sobra.

Me cansa I’m not there. Me fatiga, me agota. Me pide un esfuerzo enorme y a cambio me ofrece muy poquito. Porque esta película es como una fiesta privada en la que a la entrada se te pide el carnet de socio y se te analiza de arriba a abajo. Yo me considero dylanófilo de nivel medio (medio-alto, si nos ponemos estupendos) y eso es algo que esta película juzga insuficiente: hay que ser de nivel superior. O mejor, de nivel absoluto. De lo contrario, te quedas fuera. Así pues, los minutos van pasando y voy viendo este retrato poliédrico contado con distintos métodos, géneros, recursos y actores. Voy pillando algunas cosas (deduzco que lo de Billy the Kid es por su papel en la peli de Peckinpah, imagino que Julianne Moore es un trasunto de Joan Baez, etcétera) y en otras me pierdo. Y no le veo la gracia al juego. Una vez se pasa la sorpresa inicial no alcanzo a entender cuál es el sentido de mezclar realidad y ficción cuando apenas me interesa cuál es cuál ni llego a las conclusiones aparentemente tan profundas sobre el artista y el arte que me quieren transmitir. Incluso acabo por hartarme de Cate Blanchett cuando veo que su notable esfuerzo interpretativo es sólo otro gesto de exhibicionismo vacío, más pólvora mojada.

Los minutos siguen pasando, cada vez más lentamente. Las canciones siguen sonando y claro que son fantásticas, pero de lo que tengo ganas es de que esto acabe, irme a casa y ponerme el Blonde on Blonde, el Highway 61 Revisited o incluso, por qué no, el reciente y excelente Modern Times. Ganas de seguir creándome yo mi propia imagen del ídolo y de que me dejen de vender esta moto. Admiro el concepto, el planteamiento y algunos puntuales hallazgos visuales y de montaje, pero reconozco humildemente que no tengo la Visa Dylan, que no estoy doctorado por la Universidad Robert Allen Zimmerman y que no sé recitar “Like a Rolling Stone” al revés. Soy un simple mortal que se pregunta si eso que está viendo no es simplemente una peli pretenciosa de cojones.

La ficha de ReySombra:

Recomendada para: Estudiosos en materia dylaniana y personas que salvan cualquier cosa por una buena banda sonora.
Lo mejor: El trabajo de Cate Blanchett, aunque uno acabe preguntándose para qué.
Lo peor: Es una película que está todo el rato vendiéndose a sí misma.
El dato: 29 meses desde su estreno en el festival de Venecia han sido necesarios para verla en salas españolas. En Kuwait se estrenó el 14 de agosto de 2008 y en Taiwán, el 31 de octubre de ese mismo año.

Para saber más:

  • Web oficial de la película
  • God Dylan, una página con todas sus letras y sus traducciones al castellano.
  • Una de las últimas (y escasas) entrevistas de Dylan, con motivo de la salida de Together Through Life el año pasado.
  • Bob Dylan 60s Live, prácticamente lo único de él que hay en Spotify.

Related Posts with Thumbnails

Comentarios

  1. Nowhere Boy: las aventuras del joven Lennon | Rey Sombra dijo:

    3 junio, 2011at 10:00(#)

    [...] antiguo Beatle. Adoptando unas bases razonablemente conservadoras dentro de su género (esto no es I’m Not There precisamente), la película tira básicamente por los dos lados que indica la sinopsis: por una [...]

Deja un comentario

Actividad reciente en Facebook

Actividad reciente en Twitter

Buscador