Pues aquí estamos, al final de otro año a pesar de todos los esfuerzos que realiza el ser humano por mandar al planeta por un agujero negro (algunos más literales que otros, ¿verdad, querido LHC?). Como aún nos quedan un par de añitos antes de que los mayas reaparezcan y se rían de nosotros cuales Nelson de la vida, vamos a hacer un repaso a lo mejor que dio de sí el frikismo comiquero, ese “otro mundo” que ni un cataclismo (ni el Dr. Wertham) puede destruir.
10.- Spiderman y su “Un nuevo día”: Esto va a suponer un spoiler para los que no seguís las historias de este superhéroe, pero bueno, los que os incorporéis ahora sufriréis directamente los resultados de lo que oucrrió el año pasado, así que os lo cuento: con tía May a punto de palmarla irremediablemente (que no es por nada, pero ya llevaba unos cuantos intentos fallidos y la señora bien que seguía ahí) a Peter no le queda más remedio que aceptar el trato que le propone Mephisto, el lucifer marveliano, y que consiste básicamente en “yo salvo a tu tía, pero a cambio borro tu matrimonio con MJ de la historia”. El resultado de esto es que Peter vuelve a ser un hombre soltero de 25 años que no se ha emancipado, que hace malabares para llegar a fin de mes y que tiene un nuevo elenco de villanos a los que enfentarse. Pues bien, no sé lo que pensarán los demás “marvel zombies” (nombre que nos dan a los lectores de esta compañía), pero para mí fue el mayor fiasco que recuerdo en la historia del personaje, casi a la altura de La saga de los clones que azotó al trepamuros en los años 90. Sólo decir una cosa a los editores de Marvel: los personajes evolucionan, no involucionan. Para eso están las reediciones y los comics antiguos.
(PD: evidentemente, esto no ha sido ni de lejos “lo mejor del año friki”, pero la gente tenía que saber lo más importante que ha pasado en el mundillo, aunque en este caso sea malo).
9.- Lego: Algunos me llamarán pirado por introducir esto aquí, pero es que la ocasión lo merecía: si en los años anteriores se atrevieron con Star Wars e Indiana Jones, esta vez la compañía de juguetes se lanzó a hacer un juego de Batman. Y un servidor puede decir que es un juego divertido, sencillamente porque sabe a lo que aspirar y cómo hacerlo, por lo que lo hace con sencillez y alegría, dando un soplo de aire fresco a un mercado cada vez más falto de nuevas ideas. Además de esto, y aunque no sea sobre comics, merece mención la colección de maquetas que Lego ha sacado con motivo del 10º aniversario del estreno de la segunda trilogía de Star Wars. Y si os preguntais por qué… ¡pues simplemente porque son muy chulas!
8.- Galicia, en el mundillo: Claro que sí, porque no sólo van a ser americanos o ingleses los que vivan de este muy respetado oficio, ¿no? Un ejemplo de ello es la coruñesa Emma Ríos, que desde hace un tiempo colabora con Marvel en diferentes series (la primera fue Runaways, y actualmente salió la miniserie Strange, sobre el legendario Doctor), y que hace poco ha sido nominada al premio Project Fanboy como mejor dibujante independiente por su obra Hexed, sobre una ladrona que habita entre dos realidades. Además de esto, el conocido ilustrador Miguelanxo Prado (que, entre otras cosas, hizo el diseño del Xabarín) fue admitido en la Real Academia Gallega de Bellas Artes. Con esto se ha conseguido algo que, gente como yo, opinamos que es muy importante y que a nivel social no ha calado: no todas las cosas que tengan dibujos tienen que ser para niños. Esperemos que, poco a poco, la idea vaya quedando en el imaginario colectivo.
7.- Clásicos europeos: Y pasamos ahora a hablar de la otra gran reverencia de este género (con todos mis respetos a nuestros hermanos “mangakas”). Este año los aficionados al comic europeo están de celebración por dos cosas: el anuncio de la adaptación al cine de Tintín y la celebración del 50 aniversario de Astérix y Obelix. En lo primero, el proyecto sería una trilogía a cargo de directores de la talla de Spielberg y Peter Jackson (este último sabe perfectamente cómo adaptar clásicos y hacer trilogías al mismo tiempo…). En lo segundo, el medio siglo de los galos se celebra con la publicación de una nueva historia, centrada precisamente en su cumpleaños y en el banquete que están preparando en la aldea para dicha ocasión. La curiosidad de este comic es que, en la edición española, se nombra al cantante Juan Pardo. ¡Están locos estos traductores!
6.- Ultimatum: desde hacía unos meses, cada vez que iba a la tienda de comics, aunque no comprase nada (cosa que conseguí después de una terapia de autocontrol muy estricta), veía que en la línea Ultimate de Marvel (que para definirla rápidamente, sería como un remake de los orígenes de sus personajes), se podía leer en las portadas de los comics “la ruta hacia Ultimatum”. Y yo, de manera muy enxebre me preguntaba: “¿qué carallo es eso de Ultimatum?”. Pues bien, ahora se recoge en un tomo único de tapas duras: Magneto, enajenado por la muerte de sus hijos, decide vengarse de los superhéroes creando catástrofes climatológicas a cascoporro (en las que, evidentemente, no podía faltar el ya clásico tsunami a Nueva York), y en las que prácticamenet no sobrevive ni el apuntador. El motivo de este carpetazo a la serie es que los editores de la colección querían redefinir desde cero la orientación de la línea Ultimate, llegando a extremos que hasta ahora seguramente sólo se habían dado en Crisis en las Tierras infinitas de DC comics.
5.- Crisis final: Y precisamente nos cambiamos de compañía para seguir hablando de ese maxi-crossover de los años 80. Si el año pasado celebraban su 20 anivesario publicando Infinity Crisis, historia que volvía a hablar del mutliverso y que terminaba con la ausencia en la Tierra de Superman, Batman y Wonder Woman durante un año (la saga Cuenta Atrás), lo que podríamos llamar “Trilogía de de las Crisis” se cierra con Crisis Final, historia que algunos han dado a entender como un comic metafísico, y que es un homenaje a la obra de Jack Kirby. Sin embargo, lo importante es el retorno del multiverso y la titánica labor de coordinación de las series. Sin duda, un gran esfuezo , pero a la altura de los héroes del Olimpo de DC.
4.- Batman: Arkham Asylum: no es el primero, pero probablemente sea el mejor de todos los juegos del hombre murciélago creados hasta la fecha (¿o de todos los superhérores? Dejo ahí la duda…). Partiendo de la idea del cómic del mismo nombre, nos sitúan en el psiquiátrico más famoso de los comics (con todos los respetos a Ravencroft), con Batman teniendo que enfentarse a todos los villanos que encerró allí y que, liderados por el Joker, se han amotinado. Sin duda, el título aprovecha al máximo la potencia gráfica de PS3 y XBOX 360, con una calidad que podríamos definir técnicamente como “de la ostia”: el traje, la capa, los decorados… todo está perfectamente recreado y detallado. Pero esto no le quita ninguna relevancia a la jugabilidad y a la diversión, que es igual o superior. Por último, sólo decir una cosa: en el doblaje al castellano, el que pone la voz de Batman es el mismo que el que la pone en las últimas dos pelis. Chapeau.
3.- Invasión secreta: este año también se desarrolló una de las mayores paranoias/conspiraciones de la historia en la saga que afectó a todas las series de La Casa de las Ideas. El argumento: durante los últimos años la raza alienígena Skrull ha ido sustituyendo a algunos de los más importantes héroes de la Tierra, todo con la intención de debilitar sus defensas desde dentro y así facilitar la futura invasión del planeta. A lo largo de varios meses y en diferentes series se van desvelando nuevos datos y nuevas traiciones, creando una atmósfera de “no confíes en nadie”, propia de la caza de brujas del senador McCarthy o, más próxima en el tiempo, de la desconfianza desatada hacia los árabes de EE.UU. tras el 11-S (como brillantemente dijo Telémaco24 al hablar de la saga Civil War). Sin duda, una gran historia que supuso un gran esfuerzo editorial, no tanto por la coordinación de todas las series para hacer el crossover (algo a lo que Marvel ya está acostumbrado) sino por los “cambios de rumbo” que se produjeron en ellas.
2.- Y el Reinado Oscuro llegó: Con este nombre tan sombrío sigue la trama donde la dejó Invasión secreta. Ahora S.H.I.E.L.D. ha sido calificada de incompetente al no haber sabido frenar la infiltración Skrull, Tony Stark ha sido destituido como director de la agencia y Norman Osborn (sí, sí, el Duende Verde de toda la vida, ese que murió en 1973 y que en 1995 nos dijeron que “no estaba muerto, que andaba de parranda”) ha sido designado como líder de una nueva agencia, H.A.M.M.E.R. (¿a alguien más le suenan estas siglas tan de coña como las que había en Mortadelo y Filemón, con la T.I.A. y la A.B.U.E.L.A.?). Ahora el mundo está vigilado por los villanos, agrupados en los llamados Vengadores Oscuros, mientras que los buenos actúan en la clandestinidad. A día de hoy esta saga aún no ha terminado, y quién sabe si su conclusión no dará paso a otra aún más rebuscada (son malos tiempos para captar público y hay que conseguirlo a toda costa).
1.- La peli de Watchmen: Tuvieron que pasar más de 20 años y la llegada de un director de ideas claras como Zack Snyder para que se pudiese hacer una adaptación decente de esta obra maestra del género (como ya se comentó cuando salió en DVD). Una producción redonda, siempre vista como lo que es, un homenaje cinematográfico, incapaz de superar al comic en el que se basa, simplemente porque no puede recrear todos los detalles que éste tiene (los artículos complementarios de revistas ficticias; Relatos del navío negro, un comic dentro de un comic, la estética que impone el dibujo de David Gibbons, esencial para el mensaje que se quiere transmitir…). Con esta película se continúo el camino iniciado por Sin City hace unos años, el de acercar el comic más adulto al espectador, no sólo por la violencia o el sexo , sino por lo complicado y lo denso de su historia (¿o acaso alguien que no leyó el comic se enteró de que iba el acta Keene?).











2 octubre, 2010at 12:38(#)
[...] irnos por las ramas… Hemos demostrado que nuestro pasatiempo favorito es hacer listas, listas y más listas e incluso hemos jugado a adivinos en alguna ocasión… con desigual fortuna. [...]