Y como aquí, firmes defensores de la igualdad de oportunidades, y evitamos la discriminación tanto por ideología, religión, clase social o sexo, también hemos escogido a las mujeres que más nos han sacado de quicio este año. Y no, no hablaremos de nuestras suegras o vecinas. He aquí las privilegiadas:
10.- Elena Salgado: Vale, no le vamos a echar a ella la culpa de “la que está cayendo”. Llegó al cargo cuando Solbes se había rendido, y con Zapatero instalado en su mundo “japi” donde con sus “ideas felices” pretendía salvar el Medio Ambiente, las relaciones con Oriente Medio, y, por supuesto, la economía. Y aunque no le podamos achacar lo “vendida que está”, no podemos tampoco aprobar su falta de iniciativa y carácter para llevar a cabo las reformas necesarias para sacarnos del agujero. Y por estar tan supeditada a su Presidente (y sus decisiones).
9.- Susan Boyle: otra que no tiene culpa. Y puede que también la hayamos incluido porque no se nos ocurrían otras candidatas. Y más que a ella, criticamos al departamento de márketing que está detrás de ella (Simon Cowell, “El Grinch”), por querer convertirla en la enésima Cenicienta del pueblo. No dudamos de su gran voz, pero creemos que le está causando mucho más daño (principalmente psicológico, con los problemas de ansiedad que ha sufrido), y que le causará mucho más -cuando sea un juguete roto- que el beneficio económico que le pueda suponer a ella (el que le suponga a él no nos interesa). Susan, no te dejes manipular, no eres marioneta de nadie.
8.- Carme Chacón. Andan los mentideros “progres” revolucionados estos días con la lista de posibles sucesores de ZP, y en la mayoría de apuestas sale esta señora, que los únicos méritos para esa hipotética candidatura han sido no arrugarse ante ciertas circunstancias, y nada más: ser la Primera Ministra de Defensa, o tener su primer hijo en el cargo, o viajar en las festividades a Afganistán no son nada que debamos halagar. Y sus maneras unilaterales y antidiplomáticas de retirar las tropas de Kosovo, tampoco son un gesto a destacar de su carácter (como el de llevar pantalones durante los actos del Día de la Hispanidad, como sugería el “protocolo”). Y lo más importante: ha conseguido que todos los soldados estén de acuerdo en lo mismo: la Nueva Ley Militar no contenta a ninguno.
7.- Madonna. Desde este rincón queremos mostrar nuestro malestar ante la Diva del Pop. Vale, personalmente, no la aguanto, pero lo que nos cabrea es ese tufillo a endiosamiento popular por “mantenerse joven”, y que sea una de las artistas que más dinero han generado esta década por unos conciertos en estadios a los que la yé-sé considera que es imprescindible ir, pero que son una sablada a los fans, y que artísticamente, poco aportan… Sí, ha tenido un gran olfato empresarial y comercial con su carrera musical, pero ha sentado los precedentes para que ahora nos asalten Katy Perry, Lady Gaga y demás… Y el único momento positivo que ha dejado a parte de la redacción de ReySombra ha sido a medias: realmente queríamos que se besasen Britney Spears y Christina Aguilera, no ella…
6.- Dolores de Cospedal. Entendemos que la Oposición está para incordiar, y para que el Gobierno mantenga cierta tensión por saber que otro partido le puede ganar las siguientes elecciones. Pero es que hay maneras y maneras. Y si ya estamos en un clima político lo suficiente crispado (de Crispación, y de “crispis”, por lo infantil del clima político, en un “pues-tú-más”), lo que menos hace falta es levantar polémicas paralelas, innecesarias e infundadas, como la de las escuchas ilegales. La “Sarah Palin” española se permite el lujo de tirar las piedras y esconder la mano, pero debería tener un poco más de sentido y responsabilidad políticos. Vamos, que se parezca un poco más a Soraya Sáenz de Santamaría y (un mucho) menos a Ana Rosa Quintana.
5.- Bibiana Aído. Cuando la nombraron ministra, las suspicacias eran enormes. (“La ministra más joven de la Democracia”. “Tiene un blog”. “¿Y ésta quién es?”). Además, se encargaría de dirigir un Ministerio al que seguimos sin entender. No ya su presencia en sí, sino sus competencias y sus acciones. Por tanto, teníamos curiosidad por ver qué propuestas traía, o cómo se manejaría en la Política Nacional. Entendemos que en Política sigue siendo importante tener un buen “padrino” (en su caso, Manuel Chaves), pero seguimos sin tener claro cuál es su función, y cómo justifica su salario. Eso sí, ya sabemos que “miembras” es incorrecto, y que la igualdad mola. Pero no por eso le llamaremos a este blog ReinaSombra…
4.- Leire Pajín. El caso de Bibiana Aído no nos olía demasiado bien. Pero es que no entendemos como este señorita ya se ha convertido en senadora. Lo que entendemos por Senado (esa institución obsoleta y, por lo visto, innecesaria, con la que se premian a algunos militantes -por ejemplo, Fraga se ha jubilado allí-… algo así como el Parlamento Europeo, pero en Madrid) no nos encaja en una persona que, se supone, es política por vocación. Entendemos que la quieran premiar por haber sido Secretaria de Organización del PSOE, o por haber “coordinado” la Campaña Socialista al Parlamento Europeo, pero no creemos que haya hecho méritos suficientes. Ni siquiera que haya hecho méritos (a secas).
3.- Belén Esteban. La “Princesa del Pueblo”. Con esta gilipollez de mote se conoce a una señora que se casó en su momento con un torero, se separó de él, fue novia de varios “famosillos”, empezó a “trabajar” en programas de marujas (muchas veces dejándose en evidencia), un día tuvo el acierto de irse con Jorge Javier Vázquez, y ha llegado a dar las Campanadas por la tele. Una mujer que por no ser, no es ni educada. El ‘chonismo’ al poder. La segunda búsqueda que más creció en Google en 2009. La mujer responsable del número de Interviu más vendida de la Historia. De verdad que no lo acabamos de entender. Sí, todos habremos dicho alguna vez “cocretas”, “almóndigas”, o “Andreíta, cómete el pollo” en ¿homenaje? a ella, pero habrá sido por ósmosis. Si hasta “tiene” Twitter…
2.- Esperanza Aguirre. La Lideresa. La señora que más acojona a Gallardón y a Rajoy (más que sus señoras). Esa mujer (la única mujer Presidenta de Comunidad Autónoma en España) tan sui géneris, tan hecha a sí misma, y que se ha ganado la simpatía de los medios más afines al PP (suponemos que a los votantes también, por descontado), es una de las mujeres más influyentes de nuestro país. Sólo eso explica la naturalidad y libertad con la que actúa, la autoridad con la que deja caer sus reflexiones a los medios que siempre la rodean, o, básicamente, cómo está privatizando (o permitiendo la privatización) de servicios básicos como la Sanidad o la Educación en su Comunidad. Lejos quedan ya los tiempos en que, como Ministra de Cultura, y preguntada por Saramago, contestó “Sí, una magnífica pintora” (había confundido al Nobel portugués con una hipotética Sara Mago); ahora se dedica a acusar al Gran Wyoming de la agresión a Hermann Tertsch. Casi la preferíamos antes, ¿no?
1.- González Sinde. Tan solo por el guión de “Mentiras y Gordas” podríamos haberle concedido este puesto de honor. Pero si ya cuando era Presidenta de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de España (la del Cine, vamos) se destacó como una importante adalid en contra de las descargas, su nombramiento ya puso en alerta a la blogosfera en general, y a los internautas en particular, este año se ha “doctorado” con la gestión del Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, tirándola abajo ella sola por la inclusión de un párrafo que pretendía legitimar la creación de una Comisión de Propiedad Intelectual, dependiente del Ministerio de Cultura, que pudiese cerrar páginas web sin la intervención de un juez. Enseguida Zapatero la desautorizó, y surgieron iniciativas como el Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet” (debemos recordar que en la reunión con los blogueros escogidos por el propio Ministerio sólo estuvo presente media hora, en otra demostración de irresponsabilidad política), o el de LaListadeSinde, para dejar claro hasta dónde podíamos llegar. Tan sólo en 8 meses, ha hecho méritos suficientes para conseguir auparse con nuestro número 1. ¿Debería estar orgullosa? Sólo le aplaudiremos por el hueco dejado en la Academia del Cine, que ahora preside Álex de la Iglesia…

3 enero, 2010at 14:35(#)
La culpa es de los padres, que las visten como putas
3 enero, 2010at 22:09(#)
insisto nas miñas ideas… hai alguén máis asasinable que Belén Esteban???
4 enero, 2010at 16:06(#)
Buf, qué odiosas todas joder. Pero eu creo que odio máis a cospedal que a leire pajín, xa solo ver a súa cara de rancia merecería o puesto 4. Eso sí, a número 1 moi ben escollida, e madonna ag, pero ag ag, non sei cómo alguén a pode considerar a reina de algo, non sendo a reina da petardez. E o da xuventude, prf, eso ata miña abuela diría que é todo “fotoxó”.
Inciso friki: a esteban non chegou a casarse con jesulín xDDD. E eu creo que sigue sendo horrible faga o que faga
8 enero, 2010at 17:25(#)
Se merecían todas un billete sólo de ida a kabul o a cualquier otro sitio islámico. jeejjejejejejej
15 enero, 2010at 14:00(#)
Cuánto odio se respira. Creo que sería más productivo hacer una lista de los mejores seres humanos del 2009, aunque eso atente contra nuestro espíritu nacional.
15 enero, 2010at 14:37(#)
@Lafilleaupont. No es odio; de hecho, la opción inicial era hacer sendas listas de los personajes que nos despertaban admiración este año. Pero se quedaría, francamente, en una lista de deportistas. Porque en el resto de ámbitos, no encontramos 10 personajes que de verdad, y “en global”, hayan estado acertados. Es como la paradoja del Nobel de la Paz a Obama: premio “simbólico”, cuando ahora planean atentar Yemen, con el aumento de tropas en Afganistán, y lo bueno que tenía (prinicalmente la Reforma Sanitaria) se está viendo prácticamente desmantelada por la presión del lobby sanitario privado y de las aseguradoras americano…
De verdad, que no es por odio. Si tienes alguna sugerencia entre la gente a destacar, nos gustaría que nos lo dejases por aquí.
Y de verdad, no es por espíritu nacional. Si te fijas, de lo que publicamos, la mayoría es para hablar bien de los temas en cuestión. Que sí, que el espíritu crítico aprieta, pero no es por mala baba. Es porque nuestra conciencia nos lo dicta así.