Ahora que los directivos de ABC han mandado a los guionistas castigados a un rincón para que piensen en lo que han hecho y que la serie se tomará un descanso hasta marzo, he aquí un práctico decálogo de motivos para no retomarla cuando la fecha llegue:1. Por estar a la sombra de quien está. Que nadie me diga que las comparaciones con ya-sabéis-qué-serie son cosa de la prensa, del departamento de marketing o de los frikis de Internet. El paralelismo está buscado intencionadamente desde el minuto cero en lo que finalmente ha demostrado ser una estrategia absolutamente suicida.
2. Por esa banda de personajes planos y estúpidos. La inmensa mayoría de los fanáticos de ya-sabéis-qué-serie tenemos muy claro que encerraríamos en una misma habitación a Jack Shepherd y el oso polar, que Locke se puso muy pesadito en la cuarta temporada y que al negro y su hijo no había dios que los aguantara. Pero ya. Sin embargo, si tu mejor amigo fuera guionista de Flash Forward y por Reyes te regalara la opción de cargarte a un solo personaje, ¿a quién elegirías primero de entre todo ese abanico de pánfilos llorones: al moñas con la hija en Afganistán, a la cirujana bipolar, al chino con nombre de ruso, a la lesbiana inverosímil? Difícil elección.
3. Por Joseph Fiennes. Ya a priori era un elemento en contra, pero tras ver su trabajo se confirma: si el jovencito Shakespeare había caído en las profundidas de la serie B y los telefilmes no era por casualidad. Dicho lo cual, hay que reconocerle al muchacho que con ese material ni Laurence Olivier habría podido hacer algo decente.
4. Por sus truquitos. Hasta para ser trilero televisivo hay que tener arte, y si no que se lo pregunten a Carlton Cuse y Damon Lindelof. Los espectadores empezamos a estar un poco curados de espanto. Así que si me plantas un capítulo en el que no pasa absolutamente nada y me colocas una revelación supuestamente muy sorprendente en el último minuto que luego no se concretará en nada, puede que trague una vez. Pero diez capítulos seguidos, no, rey, no me va tanto la marcha. Mucho palo para tan poca zanahoria.
5. Porque no hay quien se la crea. En algún momento, después de alguna escena especialmente sangrante, muchos hemos exclamado: “¡es que no me creo nada!”. Y sí, algo tienen estos guiones que consiguen que no te creas una sola palabra de lo que dice ni un solo hecho de los que ocurren. No me preguntéis por qué: la credibilidad se tiene o no se tiene. Y aquí de eso no se gasta.
6. Por esos videoclips. Aunque vengan muy bien para ir al baño, estos momentos horteras que no aportan nada a la historia no pueden evitar transparentar que están puestos exclusivamente para rellenar. ¿Pero qué es esto, Caso abierto?
7. Porque dime de qué presumes… Uno de los grandes éxitos de ya-sabéis-qué-serie fue engañarnos a todos desde el principio e ir retorciendo progresivamente las cosas de una forma tan sutil que hasta que pasaron tres años no nos dimos cuenta de que aquello era una serie de ciencia-ficción. Aquí la estrategia ha sido la contraria: desde el primer segundo todo es súper importante, súper trascendente y súper grande. Claro, mantener ese nivel es complicado y, si no hay material para sostenerlo, todavía más.
8. Por la rutina. ¿Alguien aborda realmente con emoción el visionado de un nuevo episodio o simplemente todos lo hacen porque toca, porque está descargado o porque esta noche la ponen en Cuatro? Y si a una relación se le acaba la pasión tan pronto… ¿qué es lo más lógico que se puede hacer?
9. Por hacernos sentir fáciles y sucios. Los “internautas” (sí, me sigue fascinando este término) actuamos ante Flash Forward como un novio cornudo despechado. Primero nos dejamos arrastrar por el hype sin oponer resistencia alguna, en una mezcla de ingenuidad, borreguismo y estupidez que dice muy poco de nosotros. Y ahora que la realidad nos ha dejado en evidencia, vamos a cuchillo y no le pasamos ni una. Esta serie nos ha recordado que, por muy listos que nos creamos, seguimos siendo víctimas del marketing, y eso jode.
10. Porque hay más peces en el mar. Todos tenemos nuestra serie mala que seguimos viendo por autoimpuesta obligación. Pero de verdad, ¿merece la pena, con la cantidad de series (y pelis y libros y discos y comics y exposiciones y…) buenos que hay por ahí fuera y el poco tiempo que tenemos para disfrutarlos? Reconozco que tengo muchos números para volver a caer, pero prometo que lo intentaré. Y en todo caso, haz lo que digo y no lo que hago: sé fuerte, di no a las drogas (malas).
21 diciembre, 2009at 21:19(#)
Poliptoton, totalmente de acuerdo en todos los puntos. Fui muy paciente con esta serie, dándole oportunidad hasta el séptimo capítulo. Y parece que la cosa iba más o menos, pero en fin, que no llega ni por asomo a las expectativas que se habían formado sobre ella (cosa que fue su peor enemiga).
23 diciembre, 2009at 0:58(#)
La culpa es vuestra, por haber visto ‘Lost’ antes. ¿Véis? Eso sí, incluso yo, sin prejuicios, me aburrí de verla…
PD: MegaLOL el ¿Qué es esto, ‘Caso abierto’? jaja
6 enero, 2010at 16:54(#)
[...] de la ausencia del producto nacional y que muchas de las decepciones del año ya son conocidas (Flash Forward, Dollhouse, Harper’s Island), esto es la televisión del 2009 según [...]
23 mayo, 2010at 10:52(#)
[...] sea, después de ella será muy difícil que la audiencia consiga engancharse a una serie así. A ‘Flash Forward’ el sambenito le vino demasiado grande y ya se ha cancelado, y el panorama no invita al optimismo para estos seguidores (probablemente, la [...]
4 julio, 2011at 12:40(#)
Hola,
He leido tu crítica y o no hemos visto la misma serie o eres un fan-boy de aupa. Dios santo, pedazo de trolleo que te has marcado!
Iba leyendo tus “motivos” y el descojone en aumento…
Tan chungo estás que en lugar de disfrutar con una serie (que por cierto chupartela si no te mola hay que ser…) te tienes que poner a buscar chorradas????
Y lo de los videoclips….a ver si potenciamos tu parte “creativa” (si la tienes), una buena canción y las imagenes adequadas pueden hacerte sentir muchisimo, pero imagino que para sentir uno debe de tener algo que a ti te falta.
Ala “rey” ponte a la sombre, que te ha dado mucho el sol…