
Hola, ciudadano inculto, una pregunta: ¿Desde cuándo la cultura es nociva?
Esta es una carta que te escribo para decirte una triste verdad: esa gente a la que votamos no les importamos nada. Supongo que ya lo habrás pensado alguna vez (eso es bueno, al menos todavía te queda algo de cerebro). Sólo les importan sus carteras. Y quizá su nivel de LDL (colesterol del malo, que NO desaparece con el Danacol). Esa gente que nos gobierna apesta, son hijos de puta disfrazados de gente que se preocupa por defender los derechos de los demás y las ideas en las que dicen que creen, pero en realidad no son personas y no creen en nada. Quizá en lo ricos que están los percebes.
Puedes pensar, querido ignorante y estúpido ciudadano, que desde tu humilde hogar (comparado con las mansiones de los obesos gobernantes) puedes acceder a toda la información que desees, de uno u otro signo. Pero una vez más y como ya te he dicho eres estúpido y eso que crees es mentira.

Sin entrar ya en la mierda de información que se recibe en periódicos, que ya sólo sirven para poner en el suelo de la cocina al freír, ni en las falacias que se sueltan en los supuestos “informativos” quiero hablaros de algo mucho más grave.
Pensad en la programación de la televisión por un momento fuera de los telediarios. ¿Qué nos queda? Pues básicamente: Fútbol, ‘Gran Hermano’, ‘Fama’ y programas de alto standing como ‘La Noria’ y otra serie de espacios donde las personas más inteligentes de este país van a manifestar sus opiniones. Y digo inteligentes porque lo son, no como tú estúpido ciudadano. Ellos saben chupar del frasco mientras que tú sólo chupas la mierda que sueltan por sus boquitas. Cada minuto que les escuchas una conexión sináptica muere. Y te haces más tonto y por lo tanto mejor ciudadano.
¿Crees que te gusta el fútbol de verdad o sólo te gusta porque les interesa que te guste? Igual preferías el Baseball. ¿Alguna vez has pensado que el fútbol es lo mismo que ver ‘La Noria’? Pues lo es, estúpido ciudadano. Muchos hombres miran con desdén a sus mujeres porque ellas ven esos programas del corazón que sólo les embotan el cerebro. ¿Y tú? Tú también ves mierda rosa, espacios enteros de bazofia futbolística. Horas y horas de mierda amorosa pero para machotes. Quieren que te importe la lesión de Cristiano Ronaldo, quieren que creas que eso es todo lo que hay y lo más importante. Quieren que te enamores de los futbolistas, que creas que son dioses, que cuando tu equipo gane algo sientas satisfacción, mejor que el placer sexual, porque así estás contento y no te quejas. Si no tendrían que poner más porno en la tele y el fútbol queda mucho mejor, aún tienen “principios”. Así cuanto más te importa Cristiano Ronaldo y Messi y el estado de sus abductores más imbécil eres y los políticos pueden seguir ganando dinero a tu costa sin que les molestes.

Bien, hemos cubierto dos grandes sectores de la población. Ya son ciudadanos modelo. Nos quedan los niños y las chicas adolescentes a quienes todavía no les interesa la vida de Paquirrín porque aún tienen sueños y tampoco les interesa el fútbol tanto como a sus compañeros masculinos que ya llevan pasando por el aro desde bebés cuando les compraron esos patuquitos del Barça. Tan monos. Las chicas son un blanco fácil y ahora han encontrado una mina de oro, pasan de ‘Hannah Montana’ a ‘Fama’ en menos de tres días. Necesitan referentes y si los referentes que les podemos dar las hacen unas descerebradas mucho mejor. Así que una chica anoréxica de 15 años que canta es un buen referente, así las tendremos tristes muchos años queriendo ser como ella. Perdiendo kilos y así dejando de pensar. De pensar en lo que les interesa de verdad pensando que lo único que importa es ser guapa y pesar 40kg. Cuando dejan de ver públicamente ‘Hannah Montana’ y la empiezan a ver secretamente, pasan a ‘Fama’. El paso previo a ‘La Noria’, ya están en camino casi ciudadanas perfectas. Allí, en Fama, una serie de productos perfectos de la sociedad, o como me gusta llamarlos a mí ciudadanos modelo, conviven y “bailan” y luchan por triunfar (agarrando los instintos más primitivos del ser humano). Las chicas, y más de un chico que no lo cuenta por vergüenza, querrán ser como ellos, idiotas pero triunfadores ¿de qué? De la telebasura. Y eso es todo lo que importa, qué más da no saber casi leer ni hablar si te hacen creer que eres el mejor bailando, aunque en realidad ellos no saben que no bailan, que son patéticos. Pero eso es parte del engaño. Además ya te estás haciendo un hueco en futuros realities. Eres un genio.
Bien, hemos repasado. ¿Y dónde está la cultura en todo esto? Pues ‘La Noria’, amigos míos, es la cultura que nos queda. Fama y el fútbol y poco más. Llamémosla pseudocultura-Belénesteban. Algún programa queda en La 2, canal protegido, que aún nos saca de esta pseudocultura. Pero son los menos. En Cuatro, ese canal que tanto prometía, sólo nos ponen programas modelo. En La Sexta tienen un programa que incluso se ríe de la pseudocultura pero que no deja de ser otro programa más que se nutre de ella y por mucho que se rían y por mucho que los dejen quedar como a idiotas, Patricia Conde y Ángel Martín hacen más de lo mismo. Desde otra óptica, pero más de lo mismo.
Si pagas puedes acceder a canales donde hasta ponen películas y documentales. Sólo si pagas, pero la mayor parte de la gente que paga por ese sistema lo hace para tener Real Madrid TV y no Canal Historia o Arte. También está Fama 24h, ¿no es genial? Prefiero no hablar de Telecinco ni Antena 3.

Ahora, y éste es el verdadero motivo de mi larga disertación insultando a todo el mundo, tenemos que hablar de nuestro canal autonómico. La TVG. Hace cuatro años le lavaron la cara. No del todo, porque no tuvieron los huevos de eliminar la piedra angular, la manzana más podrida: O Luar. Pero hicieron bastante. Sobre todo ofreciéndonos algo de cultura, no de pseudocultura. Algo de verdad, Onda Curta, Banda Curta, Miraxes, Planeta Cine, Libro Aberto… Programas que hablaban de la cultura galaica e internacional del siglo XXI fuera de tanta pandereta y gaita, que está muy bien pero que no es todo lo que hay aquí afortunadamente. Daba gusto tener algunos espacios donde poder enterarnos de exposiciones, donde ver cortos, donde escuchar música de nuestro tiempo de aquí y de allí, porque no, Juan Pardo no es de nuestro tiempo. Donde pensar que había algo más allá de Isabel Pantoja.
Pues bien, cambio de gobierno, cambio de televisión. Así funciona el triste mundo. Y llegaron los peperos y decidieron que estábamos pensando demasiado, que no nos vendría mal un poco de Ana Kiro otra vez para poder controlarnos mejor. Nos estábamos haciendo un blanco difícil. Y ni cortos ni perezosos van a eliminar todos esos programas, algunos ya no están, otros están a punto de desaparecer (como Miraxes, que acaba el 20 de diciembre).
Ahora es cuando tú, el que lees esto, deberías sentirte halagado porque somos una amenaza. Una amenaza para los políticos, nos quieren hacer estúpidos. Con muchos de tus vecinos ya lo han conseguido, contigo quizá aún no. Tenemos que tomar medidas, tendremos que salir a la calle como una turba incontrolable enfurecida y saltar los muros de pinchos del Parlamento y pedir explicaciones por esta alienación a la que nos quieren someter.
¿Tú qué vas a hacer? ¿Quedarte en tu casa y poner Fama y convertirte en ciudadano modelo? ¿Confiar en que en Internet podrás seguir accediendo a la cultura para siempre? Está claro que dentro de poco de lo único que vamos a saber es de la vida de Jesulín.
10 diciembre, 2009at 20:35(#)
El día que yo me manifieste por los contenidos de la televisión, querida Holly, será el 20 de diciembre de 2012 , y sólo porque me habré contagiado de la locura pre-Apocalipsis. No tengo el honor de conocer los ilustres programas que mencionas y esto es debido a que padezco de un tic en el dedo pulgar que se desencadena cada vez que ve el simbolito de la telegaita, a menos que vaya a unido al careto bien de Morris bien de Evaristo Calvo . Sin embrague añado que sí escucho Radio Galega a la hora de su “axenda cultural” (que es la hora del fútbol en las demás) y que, aunque hay información útil e incluso intelectualmente elevada, la mayor parte del tiempo es un recopilatorio de memeces vomitadas por los “artistas” en nómina mientras se escarban sus relucientes ombligos. Dichos individuos consiguen además ejecutar la proeza de vivir del cuento (léase subvención) con unos u otros gobiernos.
La conclusión que (en mi humilde opinión)extraigo es que si alguien espera reforzar sus sinapsis neuronales mientras se sienta delante de la caja tonta debería reconsiderar su visión del mundo, porque cultura y televisión, al igual que inteligencia militar, son términos contrapuestos, lo que se denomina en algunos círculos “oxímoron” . Mi consejo para ellos, pobres crédulos: apagad la tele y coged un libro, narices.
P.D. Y si es posible que no sea “Los pilares de la tierra”…
12 diciembre, 2009at 11:15(#)
Me gustaría puntualizar:
- Hannah Montana no está anoréxica. Simplemente es menor de edad. Aunque no lo parezca.
- Una cosa buena “nueva” en la TVG: ‘Land Rober’.
- La2: ofreciendo una programación digna de cultura, hace un share inferior al 5%. Igual es que no somos tantos los interesados (por desgracia).
Con respecto a la TVG: no entiendo cómo recortan los gastos de ahí, y del fútbol de la Liga, pero en cambio tienen la Champions, y el Luar tiene más presupuesto cada año (o si tienen el mismo, cada año invierten menos y se lo reparten más entre ellos).
Por tanto: no veamos la TV. Tanto. Sólo aquello que merece la pena. Y listo. A mí también me jode, y como “contribuyente”, tengo derecho a exigir una programación de calidad, al menos en los canales públicos a los que aporto dinero. Pero con toda la corrupción que hay, igual lo prioritario es montar un holocausto entre la clase política, dejando escapar a Llamazares.
12 diciembre, 2009at 18:14(#)
¿Entonces la solución que proponéis es el suicidio colectivo? Me gusta. Aunque lo parezca yo no creo en la televisión como un instrumento útil para enseñar cosas, aunque en Cuba la gente aprende idiomas y química y física con programas de televisión (y esto es real). Lo único que no quiero es que la tele nos robe la poca cabeza que nos queda a todos. Y menos con dinero público. Opino que debería haber un control serio, pero ¿a quién le interesa? A nadie. Así que mejor dejarse de memeces.
Lo mejor será suicidarse televisivamente, es decir optar por ignorar esa caja del salón y usarla para jugar a la Wii. Y poner pelis.
Javimetal, a Hannah Montana le faltan unos kilitos. De hecho cuando ganó algo de peso hubo un movimiento en internet para que perdiera esos kilos “que le sobraban”. Bendito internet…en fin…
24 diciembre, 2009at 16:06(#)
Yo a hanna montanna me la pencaba