
Desde el pasado domingo 1 de noviembre, se encuentran en la Península Ibérica, y con varias fechas por España, los noruegos Kings of Convenience. Desde aquí te recomendamos encarecidamente que, si te es posible, veas en directo a estos estandartes del pop acústico y preciosista melancólico, salpicado con pizcas folkies y de indietrónica. Para ello, te dejamos un repaso a su discografía, para que vayas calentando motores o para que te animes (o, si te los has perdido en Madrid, te tires de los pelos).
Quiet Is The New Loud (2001)
El debut de este dúo enseguida encendió las alarmas para todos los seguidores del pop preciosista de Belle & Sebastian, o de singer-songwriters como Jeff Buckley o Nick Drake, o de la pareja artística a la que recuerdan: Simon & Garfunkel. O simplemente, de todos esos a los que nos gusta escuchar música esas otoñales tardes de lluvia en lo que más te apetece es quedarte en casa. En este debut ya se vislumbraban las principales virtudes que el grupo confirmaría más adelante: sensibilidad, un gusto exquisito por la melodía y los arreglos (aquí principalmente de violines, cellos y demás familia), y la armonía calculada de sus voces y sus guitarras. A esto habría que añadirle el encanto del toque nerd de Erlend Øye, la amabilidad de su lacrimógena sensibilidad y de esa manera de cantar partiendo desde un susurro (‘The Passenger’, ‘Singing softly to me’), para luego acabar convirtiéndose en gemas pop del calibre de ‘Toxic Girl’, ‘I don’t know what I can save you from’, o ‘Failure’, en los que la intimidad se ve sepultada bajo esas melodías de guitarra optimistas que te invaden como esos rayos de Sol que, asomando por la persiana, te animan esas mañanas en las que no tienes que madrugar. [8,00]
Versus (2001)
Tras su fantástica irrupción en el mercado discográfico, llegó esta entrega en el que convivían remixes (de gente como Röyksopp o Ladytron), y nuevas versiones de las canciones que unos meses antes veían la luz. Y, para nuestra sorpresa (y regocijo), a pesar de añadir loops, percusiones y ritmos electrónicos, sus temas conservan el espíritu, la fragilidad y la ternura de sus versiones originales, pero que ahora se podrían bailar, acercándose a la indietrónica. Quizá un disco de 12 temas, lanzados el mismo año de su debut, pueda considerarse algo excesivo (podrías escuchar el mismo año 3 versiones de una misma canción), pero quizá el problema sea el formato (posiblemente un EP con las mejores remezclas fuese más adecuado), pero sirve para mantener el interés y alimentar esa sensación de felicidad y satisfacción tras disfrutar las buenas sensaciones de la primera entrega del grupo. Visto con perspectiva, era un paso lógico, a la vista de los derroteros que tomaría en solitario la mitad del dúo, Erlend Øye, tanto como DJ Kicks, como con su proyecto paralelo posterior, más enfocado al baile, The Whitest Boy Alive. Ojalá todo lo que pinchasen en esas macrodiscotecas que todos alguna vez hemos sufrido fuese un disco como éste. [7,00]
Riot On An Empty Street (2004)
La continuación, su disco de la reválida, el de confirmar si era un grupo a seguir en cuenta o un simple hype de temporada, incidía en los aciertos de su debut, a los que le sumaban nuevos arreglos, como las trompetas de ‘Live long’, la electrónica-funky-bossa de ‘Love is not big truth’, los violines de ‘I’d rather dance with you’, o los teclados de ‘Misread’, conservando la vena más acústica y austera en ‘Homesick’ o ‘Surprise Ice’. Además, incorporaban una -deliciosa- voz femenina (la de Feist) en dos temas (‘Know how’ y ‘The Build up’), incorporando matices que enriquecen las armonías vocales habituales del grupo. De esta manera, optaron por ampliar y diversificar su paleta de colores, ganando en intensidad, gancho, y consistencia, conservando su propia esencia y personalidad. Sí, algunos siempre los llamarán llorones, pero no pueden negar su versatilidad y su búsqueda de un sonido personal al que poder añadirle giros que no tergiversen su ‘modus operandi’ y que sigan fascinando a sus fans. [8,75]
Declaration of Dependance (2009)
Tras un largo paréntesis (con 2 fantásticos discos de The Whitest Boy Alive por medio) y para que no cayesen en nuestro olvido, o porque ha vuelto la inspiración, este octubre llegaba su nuevo disco a nuestros oídos. Está claro que no supone ni un giro radical ni un cambio estilístico brutal, sino que sigue persiguiendo esa concepción meticulosa y precisa del pop como una forma melódica en la que el virtuosismo instrumental no va reñido con la discreción, ni el eclecticismo con la coherencia en la propuesta. Sí, es más de lo mismo, pero si has llegado hasta aquí es porque te fascinan los pequeños detalles, los guiños a otros estilos (‘My ship isn’t pretty’ suena a fado, o a tango), las percusiones y ritmos minimalistas, en los que puedes apreciar que en este caso, aunque la mona se vista de seda, mona se queda (en este caso, es bueeeeno), y que, bajo las capas de palmas, cuerdas (que vertebran dos de las joyas de este disco: ‘Boat Behind’ y ‘Peacetime Resistance’), loops, y punteos, la sencillez y efectividad con la que son construidas las canciones emocionan más que cualquier single sobreproducido por mucho que sea grabado por una orquesta sinfónica. Una gozada. [8,25]
Quizá sus largos paréntesis entre álbumes les han restado repercusión mediática en la década de la masificación musical, pero si echas en falta a grupos como Mojave 3, o Belle & Sebastian, o si disfrutas con autores como José González, Jack Johnson, Sufjan Stevens, Feist, Iron & Wine o 6pm, deberías darles una oportunidad.
Puedes escuchar los discos en Spotify, si pinchas sobre la portada de cada disco, o desde aquí. Y ahora que se nos echa el invierno encima, son una banda sonora ideal.
3 noviembre, 2009at 17:23(#)
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Desde el pasado domingo 1 de noviembre, se encuentran en la Península Ibérica, y con varias fechas por España, los noruegos Kings of Convenience. Desde aquí te recomendamos encarecidamente que, si te es posible, veas en direc…..
3 noviembre, 2009at 17:49(#)
Yo también lo recomiendo. Son una pasada.
saludos
4 noviembre, 2009at 7:55(#)
OMG! que pedazo de entrada!!!!!!!!
y no los conocía… pero van muchísimo con lo que escucho últimamente…
volveré aquí para consultar discos y empezar descargas
por cierto, me los he perdido en mi propia ciudad esta misma noche! GRRRRRRR
4 noviembre, 2009at 16:43(#)
@minijuegos: Me alegro de que te gusten. La verdad es que, además, podemos estar contentos por la “extensa” gira que hacen por nuestro país (se agradece que no sólo toquen en Madrid y Barcelona…aunque no siempre podamos ir)
@Gabihey: pero si no los conocías…oídos que no escuchan, corazón que no siente! Peor es de los que sabíamos dónde actuaban y no teníamos cómo volver! ;( De todas formas, puedes consolarte pensando en “para la próxima gira no me los pierdo”!
10 noviembre, 2009at 4:16(#)
Gracias Javimetal, tomo nota.
Necesito unos nuevos Belle&Sebastian en mi vida. Pero no consiento la comparación con Simon y Garfunkel…sé que hiero sensibilidades pero me producen exantemas.
Muchas muchas gracias. Prometen. Pero en la bella Compostela coinciden con el hermoso Yann me temo…no se puede estar a todo.
10 noviembre, 2009at 4:18(#)
Cagada total, eran el 3. Mierda. Imposible haber ido…10.000km me lo impiden.
3 diciembre, 2009at 19:24(#)
[...] caso es que, como ya hicimos con Kings of Convenience , vamos a hacer un repaso a su discografía (de estudio), para analizar si de verdad todas las [...]
11 enero, 2010at 21:29(#)
[...] electrónica en general. Un disco elegante donde los haya, que sigue recordando por eso mismo a Kings of Convenience. Idóneo para bailar, aunque sea en tu habitación con los cascos puestos. Y al mismo tiempo [...]
22 octubre, 2010at 6:09(#)
[...] escuchado algunas versiones de temas del nuevo disco en acústico, bautizadas por vosotros como “a lo Kings Of Convenience”, y sonaban estupendas. ¿Os plantearéis este formato en el futuro para giras completas, o para [...]